Las hinchadas alemanas son reconocidas mundialmente por su pasión, lealtad y energía, pero también por su fuerte defensa de los derechos del aficionado. Un ejemplo reciente tuvo lugar en febrero de 2024, cuando los seguidores de varios clubes lograron frenar la entrada de capital extranjero en los clubes alemanes mediante protestas dentro de los estadios, lanzando pelotas de tenis a la cancha.
Ahora, la atención se centra en las nuevas medidas de seguridad que se discutirán en la reunión de otoño de la Conferencia de Ministros. Fabian Stammberger, representante de la Südkurve, grada de animación del Allianz Arena, confirmó que el Bayern se sumará a las protestas, en su próximo partido ante el Friburgo: "En los primeros doce minutos, mostraremos lo que significa destruir la cultura de los fans. Los primeros doce minutos serán de silencio".
La iniciativa ya comenzó ayer en la 2.ª división alemana, en los encuentros entre Hertha BSC y Eintracht Braunschweig, y entre VfL Bochum y Dynamo Dresden. Los aficionados mostraron carteles con mensajes como “¿Es este el futuro del fútbol?” acompañados de largos silencios, demostrando una vez más su capacidad alemana para movilizarse en defensa de sus derechos.