A diferencia de la mayoría, él decidió llevar en la camiseta su nombre de pila y no su apellido. Se trata de una decisión que busca reflejar que el futbolista es en realidad el individuo y a la vez un gesto de personalidad, que de eso va sobrado. Oscar Gloukh es uno de esos jugadores que viene sonando hace tiempo como futbolista a seguir en la próxima década y, aunque le está costando explotar más de lo que cabía presagiar, este miércoles experimentó un episodio en el que quedó claro el talento que atesora.
Oscar resultó más que clave en el partido del Ajax ante el Qarabag, finalizado con 2-4 en el marcador a favor del conjunto de Amsterdam, un resultado que le da esperanzas respecto a acabar logrando una plaza para el playoff de esta Champions. Concretamente, marcó dos de los goles, el 2-2 y el definitivo 2-4, en dos acciones en las que hizo latente su calidad, con disparos ajustados inalcanzables para Kochalski, guardameta del Qarabag.
Además, completó una distancia total de 10,7 kilómetros, siendo aplicado también en el esfuerzo defensivo, realizó un total de 4 pases clave (que finalizan en disparo de un compañero), y tan solo falló 4 de los 41 que intentó en total. Todo ello son números que explican que alcanzase una puntuación de 9,6 sobre 10 en SofaScore.
A sus 21 años, fichado por el Ajax el pasado verano, procedente del Salzburgo a cambio de 15 millones de euros, Oscar tiene contrato hasta junio de 2030. El gran talento de una Israel que hace apenas unos años fue capaz de llegar a la final del Europeo Sub-19 tiene un futuro esplendoroso por delante; en el Ajax o en cualquier otro equipo.