La etapa de Ruben Amorim en el Manchester United parece no tener fin. Ni la crisis que viven los 'red devils' desde su llegada al banquillo ni las decisiones drásticas de otros clubes ingleses como el Chelsea -destituyeron a Enzo Maresca pese a ganar el Mundial de Clubes y la Conference League- han acabado por tomar la decisión de cambiar de entrenador. La vida sigue igual en Old Trafford, que vive una montaña rusa de emociones constante. Este domingo, el United volvió a tropezar en la Premier en su visita al Leeds United (1-1).
Tras el partido, Ruben Amorim compareció en rueda de prensa y dejó uno de los titulares de la jornada. "Llegué aquí para ser el entrenador principal del Manchester United, no solo el técnico del equipo", dejando caer que su responsabilidad en el club va más allá de dirigir a sus jugadores. "Sé que mi nombre no es Conte, Tuchel o Mourinho, pero soy el entrenador de este equipo", expresó.
"Esto va a seguir así durante los próximos 18 meses o hasta que la directiva decide sustituirme. No voy a renunciar. Haré mi trabajo hasta que otro entrenador venga aquí para reemplazarme", concluyó el técnico portugués.
El Manchester United ocupa la quinta posición de la Premier con 31 puntos, pero podría caer hasta la sexta si el Chelsea gana en su visita al Manchester City. En todo caso, los resultados del equipo de Amorim en lo que va de curso no han sido para nada prometedores y un año más están muy lejos de poder pelear por el título de liga. La presión crece sobre Amorim, pero el club 'red devil' sigue sin actuar.