La categoría U12-A ya tiene a su campeón en el Mediterranean International Cup. El FC Barcelona se impuso por la mínima al Real Madrid en el mini Clásico disputado esta tarde de sábado en Palamós (1-0) gracias a un solitario gol de Marc Rivera a la salida de un saque de esquina en un partido frenético.
Los primeros minutos fueron de tanteo, con imprecisiones en ambos equipos, que daban a entender los nervios que supone jugar un partido de estas características. Los alevines de Barça y Madrid llegaban lanzados a la final tras superar en semis a Sevilla (2-0) y Manchester United (1-7), respectivamente. Ambos, además, no habían perdido ni un solo partido en el torneo.
La final lo tenía todo para ser una grandísima batalla sobre el terreno de juego y no defraudó. Ya en el minuto 10 de juego, un saque de esquina botado desde la derecha por el Barça lo cabeceó al fondo de la red Marc Rivera desde el área pequeña para adelantar a los azulgrana. Llegó entonces el paso adelante de los blancos, dispuestos a igualar la contienda antes del descanso.
El árbitro anuló un gol al Madrid por fuera de juego de Dídac tras un remate al travesaño. Poco antes, en el 15', Martín Casillas, hijo de la leyenda Iker, se hizo gigante en un mano a mano para negarle el tanto a Destiny. Pese a que terminó atacando el Madrid, ambos equipos llegaron al intermedio con el mismo resultado: 1-0 a favor del Barça.

Historia muy distinta en la segunda mitad. Si la primer fue pareja y con alternancia, todo cambió en los segundos 25 minutos. El conjunto catalán se adueñó por completo de la posesión del balón y del partido, generando ocasión tras ocasión. Sin embargo, el primero en avisar fue Roberto por parte de los blancos con un disparo que se estrelló en el travesaño.
Denzel y Destiny tuvieron la sentencia para el Barça en el tramo final, pero no consiguieron afinar la puntería. El primero lo intentó con un remate a la media vuelta que salió fuera, y el segundo con un tiro cruzado rozando el palo. El marcador ya no se movió pese a los tensos minutos finales y el FC Barcelona se proclamó campeón del MIC en Palamós.