El duelo entre perseguidores del Inter sonrió al Nápoles, que derrotó al Milan con un solitario gol de Matteo Politano (1-0) y le desbancó del segundo lugar de la Serie A. A siete jornadas del final, el equipo de Antonio Conte, vigente campeón, se postula como único candidato a disputarle el título al líder, aunque la diferencia sigue siendo de 7 puntos. El Milan, ahora tercero, queda ya a 9.
Ambos equipos afrontaron el partido con novedades importantes en ataque. Conte tuvo que improvisar con Giovane Santana de 9 antes las bajas de Romelu Lukaku y Rasmus Höjlund, éste con gripe. Tampoco pudo contar con David Neres, Antonio Vergara y los defensas Giovanni Di Lorenzo y Amir Rrahamani.
Massimiliano Allegri alineó en punta a Niclas Füllkrug y Christopher Nkunku, un tándem inédito, y dejó en el banquillo a Rafael Leao, Christian Pulisic y Santi Giménez, los tres lejos de su mejor nivel físico.
El partido, como indica el marcador, fue muy espeso y con escasas oportunidades. Tanto Nápoles, con Kevin de Bruyne, como Milan, con Luka Modric, transmitieron en la primera parte la sensación de no arriesgar más de la cuenta.
Solo hubo tres opciones reseñables de gol en este periodo. Antes del cuarto de hora Strahinja Pavlovic rozó el 0-1 en un saque de falta de Davide Bartesaghi, Vanja Milinkovic-Savic falló en un salida y el cabezazo del central salió rozando el larguero.
El Nápoles replicó poco después con un disparo con rosca de Leonardo Spinazzola que no cogió portería por muy poco (23'). Y, en una de las contadas jugadas con espacio, Nkunku recibió por la izquierda, pero su potente disparo al palo corto no encontró el objetivo (35').
Tras el descanso se esperaba un paso adelante de Conte o Allegri, pero ambos técnicos mantuvieron sus onces iniciales y el partido siguió por los mismos derroteros. Giovane estuvo a punto de alterar el guion con un zurdazo seco desde la frontal del área, pero la respuesta de Mike Maignan fue magnífica (51').
Se mantuvo el ritmo bajo, sin sobresaltos, aunque si algún equipo buscó más el gol fue el Nápoles. A un cuarto de hora del final, Conte dio entrada a Matteo Politano, quien decidió el partido cinco minutos después.
Mathías Olivera recibió por la izquierda de Alisson Santos y desde la línea de fondo puso un centro que Koni De Winter despejó mal de cabeza hacia atrás asistiendo involuntariamente a un Politano que conectó una volea con la zurda al palo corto que superó a Maignan (79').
El autor del gol recibió el premio de MVP y castigó al planteamiento conservador de un Allegri que no dio entrada a Leao hasta el 82' y al que esta vez no le salió bien su apuesta.