El Real Madrid deberá buscar otra remontada de las suyas para seguir vivo en Champions. Los blancos perdieron en el Bernabéu ante el Bayern, que se lleva a Munich la ventaja del 1-2 con el que cabó el duelo de Chamartín. El equipo alemán fue superior, pero tampoco mostró del todo su condición de claro favorito para el título. El Real Madrid, por su parte, hizo lo que pudo y lo que sabe: correr y buscar a Vinicius y Mbappé. Solo con eso, se lleva a Munich una derrota que le permite seguir soñando.
El arranque del Bernabéu fue como todo el mundo futbolístico esperaba. Es decir, con el Bayern, en el que Kane jugó de inicio, sometiendo a un Real Madrid que apenas podía salir de su área. Así, llegaron las primeras ocasiones visitantes, con Carreras sacando bajo palos un remate de Upamecano como la más clara para los bávaros. El partido estaba volcado hacia la meta de un Real Madrid que se defendía como podía y sufría de lo lindo en las jugadas a balón parado. El equipo blanco, sin juego y sin mandar en el campo, aplicó lo que mejor sabe hacer: correr. Y si los que corren son Vinicius y Mbappé, con Arda Güler y Valverde por detrás dándole balones, el Bayern tenía un problema.
Así, mientras los alemanes tocaban y tocaban, al Real Madrid le bastaba con pasar a Vinicius y Mbappé para genera ocasiones. Y así, con ese fútbol tan sencillo, Neuer tuvo que lucirse ante los remates de Mbappé y Vinicius. Como lo hizo Lunin en un par de ocasiones de Gnabry, una tras un fallo de Thiago. El partido entró en esa fase que lo lógico era esperar un gol del Bayern fruto de su control del balón y del juego, pero el Real Madrid no sabe de lógicas y nadie descartaba que los blancos con poco, se adelantaran en el marcador.
No lo hicieron, pero el Bayern sí. En una de sus pocas jugadas rápidas, el equipo alemán marcó el 0-1 en el minuto 41. Su autor, Luis Díaz, que aprovechó un pase de Gnabry para adelantar al Bayern Munich en una jugada en la que le colombiano le cogió la espalda a Trent. Con ese 0-1 se llegó al descanso en el Bernabéu.
El Real Madrid salió en la segunda parte pensando en remontar un gol, pero se encontró con otro en contra. Habían pasado 20 segundos del inicio del segundo acto, cuando Kane marcó el 0-2 tras una jugada de Olise. Al Real Madrid se le ponía aún más cuesta arriba el partido, la eliminatoria y la Champions. Los de Arbeloa le pusieron más ganas que fútbol, lo que provocó algún que otro pitido de la grada, por ejemplo a Vinicius, al que la afición abroncó de lo lindo tras fallar un mano a mano con Neuer en la mejor ocasión del Real Madrid de la noche. Un susto en toda regla para un Bayern que, a pesar de todo, estaba más cerca de volver a marcar.
Arbeloa movió ficha dando entrada a Militao y Bellingham por Huijsen y Thiago. El Real Madrid apretó porque no le quedaba más remedio Mbappé, tras dos avisos, no falló el tercero y en el minuto 74 devolvió la esperanza al Bernabéu con el 1-2. Mbappé remató un gran centro de Trent para batir a Neuer, que rechazó el balón y parecía que no había entrado, pero el colegiado señaló el centro del campo para dar validez a ese 1-2. El Bernabéu entro en éxtasis, activó el ‘modo remontada’ presionando al Bayern y al árbitro e intentó llevar en volandas a los de Arbeloa hacia la ansiada remontada.
El Bayern no sólo no se dejó amilanar, si no que rondó su tercer gol de la noche, perdonando ocasiones muy claras. El Real Madrid lo intentó hasta el minuto final, pero le tocará remontar en Munich el próximo 15 de abril.