La FIFA acaba de anunciar que ha iniciado hoy un procedimiento disciplinario contra la Federación Española de Fútbol por los incidentes ocurridos en el partido amistoso contra Egipto. Un procedimiento a raíz de los cánticos que se escucharon en el RDCE Stadium de “Musulmán el que no bote”
Ahora se nombrará un instructor que recabará más información antes de resolver y decidir la sanción que podría imponer a la RFEF. Inicialmente el Código Disciplinario de la FIFA habla de una multa económica como castigo inicial para este tipo de incidentes. Así lo recoge su artículo 15 relativo a la discriminación y actos racistas donde dice textualmente que "cuando se trate de la primera infracción, la disputa de un partido con un número limitado de espectadores y una multa de al menos 20 000 CHF a no ser que esto acarree consecuencias económicas desproporcionadas a dicha federación miembro o club, en cuyo caso la multa se podrá reducir a un mínimo de 1000 CHF, de manera excepcional".
El peor de los escenarios llevaría a un cierre parcial o incluso total de la grada para el siguiente compromiso internacional de España al repetirse en varias ocasiones durante el encuentro: "cuando se trate de personas reincidentes o de incidentes repetidos, o si las circunstancias del caso lo requieren, medidas disciplinarias como la implementación de un plan de prevención, una multa, la deducción de puntos, la disputa de uno o más partidos a puerta cerrada, la prohibición de jugar en un estadio determinado, una derrota por retirada o renuncia, la exclusión de una competición o el descenso de categoría."