Míchel destacó la gran actuación del Girona tras vencer al Villarreal y acercarse a la permanencia. “En ataque y en defensa hemos hecho las cosas perfectas y no hemos recibido disparos a portería”, afirmó, subrayando que “este partido debe darnos energía”, aunque recordó que el objetivo sigue siendo alcanzar los 42 puntos.
El técnico elogió el trabajo colectivo. “Hemos estado muy juntos y a la presión muy bien”, señaló, destacando también la lectura de todo el grupo y el compromiso del equipo. “Cuando competimos al cien por cien somos un buen equipo”, añadió.
En el parte médico, mostró más preocupación por Vanat, “que podría estar fuera unas semanas”, mientras que Blind “no está descartado”.
Sobre lo que viene, avisó. “Ganar después de ganar es más difícil”, pensando ya en el Bernabéu.