El próximo 31 de mayo se cumplirá un año de la primera Champions League conquistada por el PSG en su historia con aquel arrollador 5-0 al Inter de Milán. Hoy Luis Enrique y su equipo vuelven al Allianz-Arena dispuestos a dar el paso definitivo hacia su segunda final consecutiva, pero esta vez tendrán delante a todo un Bayern dispuesto, con el apoyo de una afición volcada, a dar la vuelta a la eliminatoria tras el memorable 5-4 del pasado martes en el Parque de los Príncipes.
Será el capítulo final de un desafío monumental, galáctico, entre dos equipos que, por la declaración de principios expresadas ayer por sus técnicos en conferencia de prensa, afrontarán el partido sin dudar lo más mínimo del estilo futbolístico que les ha llevado hasta esta semifinal.

El fútbol ofensivo, intenso, sin respiro, desde el primer al último minuto que exhibieron en París fue unánimemente elogiado pero también recibió algunas críticas por la fragilidad de las defensas. ¿Cambiar de táctica? Tanto Vincent Kompany como Luis Enrique no vacilan ni un ápice acerca del camino a seguir y hoy todo apunta a que volverán a deleitar al aficionado con otro recital histórico.
Tanto es así que ambos apostarán prácticamente por los mismos jugadores. Kompany podría dar entrada a Konrad Laimer en el lateral izquierdo en lugar de Alphonso Davies. El técnico belga ya no pudo contar en el partido de ida con Serge Gnabry, baja en lo que resta de temporada.
Luis Enrique, por su parte, deberá retocar el once inicial debido a la baja obligada de Achraf Hakimi, que acabó con una lesión muscular el primer ‘round’ y afronta un dilema para sustituirle.
Todo indica que finalmente se decidirá por la solución más previsible: retrasar a Warren Zaïre-Emery al lateral derecho, mientras su plaza en el centro del campo la ocupará Fabián Ruiz, pese a que solo fue titular el sábado ante el Lorient (2-2) de los cinco partidos que lleva disputados desde que reapareció el 19 de abril tras tres meses de baja por una lesión de rodilla.
Luis Enrique cruzará los dedos para que Matvey Safonov no sufra ningún percance en la portería durante el partido ya que Lucas Chevalier es baja tras lesionarse en el entrenamiento del jueves y, en tal caso, debería echar mano de Renato Marin, que a sus 19 años no ha debutado en la Champions.
La final de Budapest del próximo 30 de mayo en Budapest será el premio que se llevará el ganador de este pulso de colosos. Siéntense ante el televisor. El espectáculo está asegurado. El Arsenal londinense ya espera.