Leo Messi volvió a protagonizar una actuación individual para el recuerdo este sábado, cuando lideró el triunfo del Inter Miami en campo del Toronto FC (2-4) al marcar un gol y repartir dos asistencias. Una de estas, por cierto, a su inseparable Luis Suárez y la otra a Sergio Reguilón.
Después de caer derrotado la semana pasada en casa ante el Orlando City, el Inter Miami tenía como reto volver a la senda del triunfo, y lo consiguió al son de Leo Messi. No obstante, hubo que esperar a la segunda mitad del partido para que el argentino mostrase su magia, porque en el primer acto, que resultó realmente igualado, el único tanto que se vio fue uno de Rodrigo De Paul en el 44’, con un disparo cruzado desde la frontal.
Tras el descanso, se desató el huracán Messi. En el 56’ habilitó a Luis Suárez para que el uruguayo firmase el 0-2, en el 73’ filtró entre líneas un pase para que Sergio Reguilón, que había llegado a una zona poco habitual para él, anotase el 0-3, y en el 75’ fue el propio Messi el que, con un disparo a la altura del punto de penalti, pero en una jugada en movimiento, hizo el 0-4.
Con ese resultado el partido quedó más que visto para sentencia, y a pesar de que Emilio Aristizábal maquilló el resultado con dos goles para el Toronto FC (82’ y 90’) los tres puntos volaron de regreso a Florida con la expedición de Leo Messi y compañía. El Inter Miami suma 22 puntos en los 12 encuentros disputados en la presente edición de la Major League Soccer, habiendo sufrido solo dos derrotas, la comentada ante el Orlando City hace unos días y otra frente a Los Angeles FC en el mes de febrero.
En el plano individual, el gol de Leo Messi es el número 907 de su carrera mientras que con las dos de ayer acumula ya un total de 410 asistencias. Números sin duda más que destacables que hablan a las claras del nivel del mejor jugador de la historia, que a sus 38 continúa siendo determinante y tiene a la vuelta de la esquina el reto de ganar otro Mundial con Argentina