Publicado: 12 días atrás

La contundencia y el VAR le dan la victoria al Atlético en El Sadar

El Atlético de Madrid se llevó el triunfo de Pamplona con goles de Lookman de penalti y Sorloth, en un partido gris que acabó siendo serio de los colchoneros, que se contagiaron de la intensidad de Osasuna para pelear por el triunfo y, por extensión, por la tercera plaza. El Villareal, rival en la última jornada, ya está a tres puntos.

Que la primera parte acabara con 0-1 a favor del equipo rojiblanco fue un milagro, sólo firmado por la contundencia, esa que tantas veces ha echado de menos el Atlético esta temporada, y por el VAR. Porque si mal estuvo el cuadro colchonero, a la par le fue el arbitraje. Tras una intensa salida de Osasuna, el Atlético abrió el marcador en el minuto 15, gracias a un penalti que transformó Lookman, engañando al portero. Pero la pena máxima se produjo casi cinco minutos antes, cuando Javi Galán cortó con el brazo una progresión de Griezmann, que había recogido un rechace tras un mano a mano que falló Mendoza, en la que fue su última acción, pues se marchó lesionado.

Ni José Luis Guzmán ni el asistente, bien colocado, vieron la infracción y después de que siguiese la jugada y una interminable revisión, al colegiado no le quedó otra que señalar los once metros.

Luego volvió a apretar Osasuna, lo que fue una constante en ese primer acto. Budimir las tuvo de todos los colores. Primero poniendo mal el pie para mandar dentro un centro chut de Rosier cuando estaba solo. Y más solo aún se quedó cuando Koke cedió atrás sin verle, pero ante la salida de Musso, la echó arriba.

El croata, tras varios intentos sin éxito cayendo en el área, vio cómo el colegiado picaba en una salida de puños de Musso, similar a la de la final de Copa del Rey Mapfre, con la gran salvedad de que el argentino golpeó antes el balón. Le volvieron a llamar desde el VAR. Y de nuevo, cambió su decisión inicial, lógicamente.

Se salvaba el Atlético, que sólo amenazó el área rojilla en una llegada de Pubill, ya en el lateral, que saco bien Aitor Fernández. El resto del tiempo, a achicar balones ante el asedio navarro.

Entró Sorloth por Almada, que sigue sin encontrarse, y estamos en mayo. Tenía más salida el equipo, pero el mando, por más insistencia que fútbol, era de los navarros, buscando guerrillas continuas con un revolucionado Kike Barja como líder. Raúl García ya estaba formando doble punta con Budimir, cuyo cabezazo fue repelido por Musso en una buena estirada. El que no falló, en el otro área, fue Sorloth. Insistió Pubill, la puso Llorente al segundo palo y apareció el noruego para empujarla. Mazazo para Osasuna, que en esta segunda mitad ya no llegaba tanto como en la primera. Entraron Oroz y Osambela.

LLORENTE, EXPULSADO

Sorloth falló un mano a mano. Se durmió y Rosier le robó la cartera en el último instante. Y Llorente vio la segunda amarilla por una clara falta en el centro del campo. Una baja más para el domingo.

Quedaban diez minutos y el Atlético tenía el choque medio controlado. Faltaba el empuje final de Osasuna, pero no le dio a pesar del gol de Kike Barja en el descuento. Tres puntos para los de Simeone, que no renuncian a ser terceros, en un partido repleto de intensidad y en el que, a falta de fútbol, el equipo colchonero tiró de carácter y efectividad.

Ï