El Sevilla, después de ganar en Nervión a Real Sociedad y Espanyol, dio un paso casi definitivo para la salvación tras protagonizar una espectacular remontada en Villarreal, donde a los 20 minutos de jueg perdía por 2-0 y donde, en una reacción espectacular, se llevó los tres puntos con tantos de muy bella factura de Oso y Kike Salas antes del descanso y un tremendo zurdazo de su goleador Akor Adams que desató la euforia en un equipo y una afición que ha sufrido mucho esta temporada.
Tras sumar nueve puntos en tres jornadas, el equipo de Luis García Plaza incluso se puede permitir el lujo de mirar a la Conference League en las dos últimas jornadas en las que se debe medir al Real Madrid y al Celta.
El Sevilla, no obstante, empezó con muy mal pie en La Cerámica y con varios cambios en el once. La entrada de Azpilicueta, que jugó por Castrín, no sirvió de inicio para dar el empaque esperado al sistema defensivo nervionense, castigado a las primeras de cambio por el Villarreal. El primer gol llegó antes del cuarto de hora en una jugada fácil de ataque culminada con un pase de Mikautadze y la definición sutil de Gerard Moreno. Los locales querían más y a los veinte minutos volvían a golpear con un remate a placer del georgiano a pase de Moleiro mientras la defensa andaluza parecía permanecer dormida.
Pero con 2-0 el equipo de Marcelino se relajó y el Sevilla empezó a merodear con frecuencia el área de Arnau Tenas. Un gran pase de Agoumé lo convirtió en oro Oso con un control orientado de cine, recortó en el área y anotó el 2-1 acortando distancias y dando una inyección de moral a los suyos, que se volcaron sobre el área de un Villarreal en esos momentos KO. Fue en el descuento de esta primera mitad cuando el Sevilla lograba el celebrado empate, en una jugada de Vargas por la izquierda y un pase atrás para que Kike Salas empalara el balón al fondo de la portería.
Empezaba un nuevo partido, con todo por hacer y el Sevilla salió mucho más enchufado que su rival, que sólo tenía en juego amarrar la tercera plaza.
Con el carrusel de cambios el Sevilla acertó, puesto que Alexis, que acababa de salir, robó un balón que, tras una pase de Sow, lo enmarcó Akor Adams con un latigazo a la escuadra del palo corto que no permitio reaccionar a Arnau Tenas. La explosión de júbilo en los sevillistas era espectacular, con una remontada de mucho mérito.
De ahí hasta el final logró soportar el sufrimiento y aguantar. Carmona evitó el empate metiendo la cabeza y los de García Plaza lograban sumar tres puntos que casi los dejan en Primera División justo cuando Sergio Ramos se prepara para desembancar en el club.