Publicado: 7 días atrás

El Girona se condena en el Metropolitano y cae al descenso para la última jornada

El Girona vivió una noche negra en el Metropolitano. El gol de Lookman condenó a los de Míchel a vivir la última jornada en descenso y se jugarán la temporada frente al Elche en Montilivi. Los catalanes, volcados arriba en buena parte del encuentro, volvieron a confirmar que su falta de gol es más que preocupante.

Fue una nueva final para el Girona, aunque sería injusto contar la jornada en el Metropolitano sin destacar el acontecimiento histórico que envolvió a Griezmann en su despedida como jugador del cuadro rojiblanco. El francés fue el foco de todos los aficionados, a excepción de los simpatizantes ‘gironins’ –con un foco totalmente distinto–.

Los de Míchel, sin cambios en el once, iniciaron con buen pie en un feudo más que complicado. Sin ir más lejos, Bryan Gil tuvo las dos claras de la cita –la segunda de ellas imperdonable y en la que era más complicado echarla fuera que batir a Oblak–. Míchel no sabía donde meterse.

Poco más tarde terminó por confirmarse la norma que lleva arrastrando a los gerundenses durante las últimas jornadas: quien perdona termina pagando. Y pagó por partida doble, porque el error de Àlex Moreno en el salto es impropio de jugarse una final. El catalán se comió el balón aéreo ante un experto como Griezmann, que puso un centro a su socio Lookman para abrir la lata (21’). El Atleti se avanzaba, y todo ello tras dos acciones claras previas para los de Simeone.

Las caras eran un poema del lado visitante. Para colmo, las decisiones de los gironins fueron nefastas en ataque. Ni en situaciones en las que a su rival le faltó intensidad ni en jugadas en las que los del técnico argentino erraron, el Girona pudo dar un paso al frente. Fueran o no los nervios, la urgencia y la necesidad desembocó en una marea de precipitaciones que fue condenando al equipo a fuego lento.

Los 200 desplazados tampoco parecían dar crédito. Los colchoneros, a pesar de jugarse la tercera plaza frente al Villarreal, no mostraron un ritmo de juego propio de un equipo entrenado por Simeone. Fue la fiesta de Griezmann y una oportunidad para terminar frente a los suyos de la mejor manera, pero se notó que en los duelos nos le iba, precisamente, la vida.

A eso también se sumó el peso de las piernas. Tres partidos en menos de una semana no acompañan de la mejor manera en tal escenario y ante tal situación. El tiempo iba corriendo y en la clasificación… El Girona en descenso mientras se disputaba la jornada unificada.

La peor de las noticias fue, quizás, que ni con la entrada de Stuani el combinado blanc-i-vermell notó un cambió anímico. La carta a quienes todos se aferran en Montilivi no pareció tener efecto. Llovió algún centro, pero nada. Ahí cuesta matar al Atleti.

Y como a perro flaco todos son pulgas… Bryan Gil y Francés terminaron lesionados. El maño dejó una imagen preocupante con el apoyo de su rodilla y tuvo que marcharse prácticamente llorando, sin contar que el equipo estuvo jugando en inferioridad numérica porque Míchel consumió las tres ventanas. La imagen fue dolorosísima, con el banquillo consolando al central.

Pues a los visitantes les tocó acorralar al rival con diez y lo consiguieron, lamentando dos acciones claras en el descuento que tampoco hubiesen servido de nada por los resultados que se daban. Así que sí: al Girona solo le valdrá ganar al Elche si quiere seguir en Primera.

Etiquetas: LaLiga Girona
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