Publicado: 7 días atrás

El Girona visita al Atleti con hambre de final por la permanencia

El Girona llega al Riyadh Air Metropolitano dependiendo de sí mismo y con la obligación de competir al límite. La permanencia sigue completamente abierta y el conjunto de Míchel afronta una de las salidas más complicadas de toda la temporada sabiendo que cualquier punto puede marcar la diferencia definitiva.

Los catalanes son decimoquintos con 40 puntos, apenas uno por encima del descenso, en una clasificación completamente comprimida. Girona y Alavés comparten puntuación, mientras que Elche, Mallorca y Levante aparecen justo por detrás con 39. Además, Espanyol y Osasuna tampoco terminan de escapar con 42 y Sevilla y Valencia observan el caos desde los 43. La sensación es clara: cualquier error puede ser definitivo.

La ecuación para llegar salvados matemáticamente a la última jornada existe, aunque parece casi utópica. El cuadro gironí necesita ganar en el Metropolitano, que el Levante supere al Mallorca y que el Elche caiga en casa frente a un Getafe que pelea por Europa. Solo entonces el equipo llegaría a la última fecha sin mirar hacia abajo.

Pero para ello toca romper una barrera histórica. El Girona nunca ha ganado en casa del Atlético de Madrid. El balance es durísimo: siete victorias colchoneras, dos empates y una sola victoria gerundense en toda la serie histórica entre ambos clubes. Además, la primera vuelta dejó un recuerdo doloroso en Montilivi con el contundente 0-3 firmado por los goles de Koke, Gallagher y Griezmann.

Precisamente el francés vivirá una noche muy especial. El Atlético despedirá a Antoine Griezmann en uno de los días más emotivos de la historia reciente del club rojiblanco. Un contexto emocional potente para un equipo que, además, sigue peleando por asegurar la tercera plaza y mantener a raya al Villarreal, situado a solo tres puntos.

Los de Simeone llegan tras vencer a Osasuna (1-2). Aun así, tendrán bajas importantes. No estarán Julián Álvarez, Giménez, Nahuel Molina, Barrios, Cardoso, Nico González, Rodrigo Mendoza ni Marcos Llorente, este último por sanción. Sí regresarán Giuliano Simeone y Álex Baena, que volverá a cruzarse con varios ex compañeros de su etapa en la ciudad blanc-i-vermella.

Mientras tanto, el cuadro gerundense vuelve a agarrarse al corazón de Stuani. El uruguayo tendrá que infiltrarse otra vez para poder estar disponible después de rescatar al equipo frente al Rayo y la Real Sociedad. El capitán se ha convertido en el sostén emocional y competitivo de un equipo que sigue sin encontrar soluciones ofensivas lejos de su figura.

Míchel sabe que necesitará una actuación prácticamente perfecta para sacar algo positivo del Metropolitano. El equipo mejoró sensaciones frente a la Real Sociedad, mostró alma, presión alta y determinación, pero sigue penalizado por la falta de contundencia en las áreas. El margen de error ya no existe.

También será un partido especial para Lemar y Witsel, que regresarán a la que fue su casa durante varias temporadas. Ambos apuntan a tener protagonismo en una noche donde la experiencia y la personalidad serán fundamentales para soportar la presión del escenario.

Porque más allá de la clasificación, el Girona llega al Metropolitano obligado a demostrar que está preparado para sufrir hasta el final. Quedan dos jornadas, dos finales y un objetivo que condiciona absolutamente todo el proyecto.

Y aunque el reto parezca gigantesco, el equipo todavía depende de sí mismo. Esa sigue siendo la gran noticia para un Girona que afronta otra noche límite en Primera División.

Etiquetas: LaLiga Girona
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