El Deportivo Alavés jugará en Primera División la temporada que viene. El conjunto babazorro derrotó por la mínima al Real Oviedo gracias a un gol del hombre del momento Toni Martínez (0-1) y aprovechó de esta manera las derrotas de Mallorca y Girona para seguir un año más en la élite del fútbol español. Más allá de certificar el equipo de Quique Sánchez Flores la salvación matemática, Santi Cazorla jugó el que puede haber sido su último encuentro en el Carlos Tartiere. Su futuro sigue en el aire, mientras la afición le pide que se quede un año más.
Salió el conjunto ovetense con ganas de inquietar la portería de Sivera en los primeros compases del encuentro, pero fue su rival quien golpeó primero. Cumplido el curto de hora de juego, Dani Calvo zancadilleó a Diabate de forma clara, pero el árbitro no señaló la infracción al considerar que el jugador del Alavés estaba fuera del área en el momento del contacto. Apenas dos minutos después, en el 17', Rebbach sentó a su marcador con un gran recorte y su centro al área lo remató a placer Toni Martínez para poner el 0-1 en el marcador. Es el 13º gol del delantero de 28 años en la temporada.
Una mala salida de Sivera en un córner a punto estuvo de convertirse en el empate de David Costas en el 25'. Sin embargo, su cabezazo se marchó rozando el palo derecho. Pese al dominio de la posesión del Oviedo, no se tradujo en ocasiones claras de gol ante un Alavés muy sólido atrás. Movió el banquillo Almada en el descanso con la entrada de Thiago Fernández por Fonseca y en una de las primeras acciones de la segunda mitad, el centrocampista argentino se jugó la roja con una peligrosa entrada por detrás sobre Hidalgo que el colegiado saldó con tarjeta amarilla.
Se dedicaron los babazorros a que no pasara nada en los segundos 45 minutos y lo consiguieron. Los de Quique pusieron el partido en la nevera, cediendo el control total a un conjunto carbayón incapaz de generar peligro sobre la portería de Sivera. De hecho, uno de los poquísimos acercamientos de la segunda mitad fue para el Alavés, en un cabezazo desviado de Tenaglia.
Solo las intervenciones de Cazorla, dejando toques de mucha calidad aquí y allí, levantaron mínimamente a un Carlos Tartiere que parece que hace ya mucho que ha digerido el descenso a Segunda División. En la última jornada ante el Mallorca en Son Moix, se despedirá de Primera. La imagen de la jornada la dejó Santi, que al término del partido aplaudió a la grada en la que puede haber sido su última aparición con el Oviedo en su estadio.