Publicado: 6 días atrás

Una 'final' de prestigio y de millones en La Cerámica

Lo que parecía un final de Liga totalmente intrascendente para el Atlético de Madrid se ha convertido en un desenlace interesante, con la tercera plaza del campeonato en juego, entre el conjunto rojiblanco y el Villarreal, que el domingo a las 21 horas de la noche despedirán el curso en La Cerámica con ese podio en juego.

Puede parecer algo anecdótico, pero nada más lejos de la realidad. Porque en juego está el prestigio y dinero, mucho dinero. Respecto a lo primero, quedar tercero es prácticamente una cuestión personal para el Atlético. Desde que Diego Simeone es su entrenador, en una temporada completa, el cuadro colchonero sólo ha quedado por debajo de esa posición una vez, hace dos años, cuando el Girona se coló en el podio tras Barcelona y Real Madrid, en la campaña más exitosa de la historia del equipo catalán. En el resto de ocasiones, el Atlético al menos fue tercero.

Y luego está el componente económico, que no es baladí, teniendo en cuenta que la diferencia entre quedar tercero o cuarto se puede ir hasta casi los diez millones de euros. El curso pasado fue de unos siete, pues el que acabó en el podio (Atlético) se llevó algo más de 44 millones y el que se quedó fuera, el Villareal, 37. Una cantidad que puede ser superior este año.

Ahora, madrileños y castellonenses volverán a jugarse esa plaza de podio en ese duelo de La Cerámica. Y pese a que hace unos días la diferencia era de cinco puntos a favor del Submarino Amarillo, y llegó a ser casi imposible, ahora los del Cholo Simeone dependen de sí mismos para ser terceros.

Las dos victorias consecutivas de los colchoneros (Osasuna y Girona) y los dos tropiezos de los de Marcelino García Toral (Sevilla y Rayo Vallecano) hacen que ambos conjuntos estén empatados a puntos en estos momentos. Y el 'goal-average' particular favorece al Atlético, que en el duelo de la primera vuelta en el Metropolitano se impuso por 2-0. Es decir, que un empate le basta al equipo rojiblanco para acabar en la tercera posición. 

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