Luchó hasta el final por la Ligue 1 codo a codo con el coloso PSG de Luis Enrique, que finalmente se llevó el título, pero el Lens se consoló conquistando este viernes su primera Copa de Francia al derrotar por 3-1 al Niza en el Stade de France. El equipo dirigido por Pierre Sage culminó así una temporada de ensueño.
El Lens, subcampeón de Francia, partía como gran favorito y cumplió el pronóstico. Su dominio encontró bastante resistencia. Hubo advertencias también del Niza, que, en cuatro días, se jugará la permanencia en la máxima categoría francesa en el doble duelo final contra el Saint-Étienne, un histórico que viene de abajo hacia arriba.
A casi cada una de las primeras ocasiones del Lens (dos de Allan Saint-Maximin) hubo réplica de su oponente: Elye Wahi falló una volea que debió ser gol y un derechazo de Sofiane Diop lo salvó, ágil, Robin Risser.
Pero ya superados los 25 minutos, en un estado incierto el encuentro, el Niza cometió demasiados errores defensivos. El primero, en su repliegue, cuando el balón en largo del guardameta lo pilló descolocado. La subida de Udol, el carrilero izquierdo, fue por una autopista sin obstáculos. Pero, sobre todo, su centro, nada del otro mundo, de cien veces debería haber sido en 99 para la defensa, se lo apropió Thauvin en su irrupción al área.
Primero pisó el balón, entre el control y el regate, y después soltó un zurdazo cruzado en un espacio tan amplio que no debería haber disfrutado, con más concentración, atención y contundencia de la zaga del Niza. Thauvin se recorrió todo el campo para brindar el tanto a su afición. De un fondo a otro, brazos abiertos y goleador indispensable. El 1-0.
Aún fue más allá en el primer tiempo, con el testarazo del 2-0 de Edouard en el minuto 42, pero, cuando se sintió con todo hecho, encajó el 2-1 al borde del descanso. Ya lo avisó de nuevo Diop, cuyo disparo fue repelido por otra magnifica intervención de Risser, que no alcanzó el remate inverosímil en el córner posterior de Coulibaly. Tiene 17 años y medio.
El 2-1 impulsó al Niza y advirtió al Lens, en ese fino borde de una ventaja tan mínima, expuesta en cualquier instante, en cualquier acción. No logró el conjunto del norte de Francia marcar el tercer tanto, cada vez más inquieto por su rival, cerca del 2-2 con un cabezazo solo de Mendy que repelió el larguero a la hora de partido. En el filo del empate.
La reacción de Pierre Sage, elegido el mejor entrenador de la Ligue 1 2025-26, fue introducir piezas de ataque. Quitó dos (Saint-Maximin y Edouard) y añadió otras dos (Said y Sima), porque el camino estaba en el tercer gol más que en proteger una distancia tan corta. Y lo logró, ya en el minuto 78, en otra indecisión defensiva del Niza, oportuno Sima, uno de los recursos del banquillo, para sellar el título del Lens, por encima de las expectativas: segundo en la liga, a la Champions y campeón de la Copa por primera vez.