Después de toda la temporada nadando, el Real Madrid Castilla murió en la orilla de la Primera RFEF y se quedará sin la oportunidad de pelear por ascender a la categoría de plata. Los blancos, que necesitaban ganar al ya descendido Guadalajara en su casa, empataron ante los manchegos (2-2) y los resultados del resto de rivales les dejaron en una dolorosa sexta posición empatados a puntos con el Barakaldo que tiene mejor gol-average.
El partido, que comenzó con un 2-0 para los locales, pronto se volvió de lado de los blancos hasta que terminó con un auténtico ejercicio de acoso y derribo en el tramo final. El colegiado, que descontó once minutos, pitó el final cuando el Castilla todavía tenía fuerzas de seguir intentándolo y dejó a los jóvenes madridistas con la miel en los labios.
De esta manera, el filial blanco que empezó la temporada con Arbeloa a los mandos, la termina con Julián López de Lerma y la sensación de no haber llegado al objetivo. Tampoco en la Premier Champions Cup, donde el papel fue bueno pero perdieron en la final ante el BVB.
Así pues, termina el periplo de una generación de futbolistas que, como siempre ocurre en estas ocasiones, se dividirán entre diferentes cesiones, ascensos al primer equipo o una continuidad en un filial blanco que lleva sin estar en Segunda División desde 2014.