El Atlético Madrileño no falló e hizo su trabajo en el último de los partidos de la temporada regular. Los de Fernando Torres ya tenían en el bolsillo su clasificación para el 'play-off' de asceso, merced a su brutal temporada. Sólo quedaba saber en qué posición concurrían, que no era detalle pequeño porque de eso dependía rival y ventaja de campo. El filial del Atlético de Madrid dio buena cuenta del Algeciras, merced a una gran primera mitad, de la que se fue con un 3-1 en el marcador.
El cuadro colchonero estaba atento a lo que sucedía en los partidos del Villarreal B, ante el Sanluqueño; y el del Sabadell, que se medía contra el Tarazona, que se jugaba el descenso. Necesitaba que el equipo catalán no ganase su partido, algo que no acabó sucediendo. Es decir, el Atlético se tendrá que conformar con la tercera plaza.
El equipo de Torres tardaba casi un cuarto de hora en poder enlazar una jugada de peligro real. Y lo hacía para ponerse por delante en el marcador. Es cierto que antes de eso, había habido algún acercamiento, pero faltaba un buen último pase, un disparo con sentido.
El Atlético Madrileño inauguraba el marcador con un golazo de bandera. Martin Bellotti se sacaba un tremendo chut desde el pico del área, que golpeaba en el larguero y entraba en la portería del Algeciras.
El cuadro colchonero ponía tierra de por medio, apenas diez minutos después. Un saque de esquina al segundo palo, en el que Javi Serrano cabeceaba para que Coque Mota remachase en el área pequeña, en lo que suponía el primer tanto de la temporada para el exjugador del Leganés.
El equipo rojiblanco estaba en modo apisonadora. Y en el 37’ ponía el 3-0 ante el equipo andaluz. Pase en profundidad para un Rafa Llorente que se plantaba ante un Iván Moreno al que batía en el mano a mano. Quinto tanto para el antiguo jugador del Alcorcón.
Con todo, el equipo visitante no había dicho su última palabra. Y reducía distancias en una de las últimas jugadas de la primera mitad. Robo en la medular, que protagonizaba un Castro que terminaba una veloz contra con un cabezazo en boca de gol, a pase de un compañero. Un 3-1 al descanso, que no dejaba cerrado el partido por completo.
Un escenario que no dejó demasiadas novedades ni ocasiones destacables en una segunda mitad en la que al Atlético Madrileño le bastó con estar ordenado y defender la renta, pensando ya en lo importante, en los cruces por el ascenso.