Publicado: 16 horas atrás

Aprobado de Beitia y Ochieng en el examen de Cornellà

La última jornada liguera frente al Espanyol sirvió para que Pellegrino Matarazzo enviara un mensaje nítido de cara al futuro: la confianza en Zubieta es innegable. Con el curso llegando a su epílogo y los deberes clasificatorios ya resueltos, el técnico de la Real Sociedad decidió premiar el notable año del Sanse otorgando la alternativa en el once inicial a dos de sus proyectos más firmes, el central Luken Beitia y el descarado extremo Job Ochieng, quienes vivieron una tarde de emociones fuertes por lo que supone y aprendizaje acelerado sobre el césped del RCDE Stadium. Esta valiente apuesta ratifica la filosofía de un club que no teme foguear a sus perlas en los escenarios más exigentes.

Para Beitia, el sólido zaguero de Elgoibar, la cita supuso su primera titularidad en Primera División. Matarazzo le entregó las llaves de la defensa durante los 90 minutos y el canterano respondió con una actuación repleta de personalidad, mostrando una efectividad impecable por arriba al firmar un pleno absoluto en los duelos aéreos con dos ganados de dos disputados. 

Aunque firmó registros algo más discretos en las disputas terrestres, su único lunar llegó en la acción del empate perico, donde pecó de ímpetu al saltar como un toro a por el esférico desatendiendo la marca de Roberto. Un pecado de juventud lógico que deberá pulir, pero que no empaña un examen notable para un central con un porvenir brillante.

Por su parte, Job Ochieng saboreó la primera titularidad de su carrera profesional con la elástica txuri urdin. Ubicado en el carril izquierdo, el atacante keniano -que debutó esta temporada con el primer equipo y ya suma una titularidad- asumió galones en una primera mitad donde la Real volcó todo su caudal ofensivo por su costado. De hecho, de sus botas nació el preciso pase hacia Sergio Gómez que desencadenó el posterior golazo de Óskarsson.

Ochieng intervino en 29 toques y completó dos de sus cinco intentos de regate, evidenciando un descaro tremendo, aunque pagó el peaje de la imprecisión en la élite al acumular diez pérdidas de posesión y tres controles fallidos antes de ser sustituido por Pablo Marín en el minuto 68. Una experiencia impagable para dos 'potrillos' que demostraron tener madera y madurez para la primera plantilla.

Etiquetas: LaLiga Real Sociedad
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