El Real Betis y la UD Levante celebraron en La Cartuja el logro de sus respectivos objetivos: la clasificación para la Champions los unos y la permanencia en Primera los otros, objetivos que parecían lejanísimos hace mes y medio, por la ventaja de Alemania en la carrera por la plaza extra y la desventaja de los levantinos en la pelea por eludir el descenso, que sellaron esta noche en Sevilla gracias a los goles del Mallorca en Son Moix, que no impidieron el descenso de los baleares a Segunda, pues todas sus opciones pasaban porque el Levante arañara algo en La Cartuja.
El Betis cobró ventaja en la primera acción ofensiva del partido, un malabarismo de Isco por la banda, saliendo con varios regates de la presión de tres contrarios y permitiendo a Antony y Bellerín montar un rápido contragolpe que culminó el marroquí Ez Abde tras un preciso centro del brasileño. Antony y Abde sumaban 14 goles y 10 asistencias cada uno en todas las competiciones y ambos se anotaban una muesca más en sus excelentes registros, claves para conducir al Betis a la Champions.
El Levante no se descompuso con el gol adverso, pues debían darse muchos resultados a la vez para que se asomara de verdad al descenso y el 1-0 del Mallorca al Oviedo en el 42’ fue celebrado con fuerza por los cerca de 2.000 aficionados valencianos presentes en La Cartuja -si los baleares ganaban, los granota no bajaban nunca-, que instantes después celebraban el 1-1 de Espí, el delantero milagro que va a dejar al Levante en Primera con sus once goles.
El 2-1 de Fornals, que junto a Abde ha sido el mejor futbolista del Betis esta temporada, llevó algo de congojo a los valencianos, pero el 2-0 del Mallorca al Oviedo se celebró más en La Cartuja que en Son Moix y con el 3-0 quedó todos resuelto, con el Levante salvado en Sevilla gracias a los goles del Mallorca a mil kilómetros.