El Real Mallorca, que antes de que comenzara la noche, tenía apenas un 4% de posibilidades de salvación, derrotó al colista Oviedo (3-0) y sumó 42 puntos, pero el resto de resultados le condenaron a Segunda División. El público balear despidió con pañolada al palco y acusó directamente al presidente, Andy Kölberg, y al director deportivo, Pablo Ortells, de un descenso que se produce tras cinco temporadas en la élite del equipo mallorquinista.
El partido arrancó con empuje local; el primer remate al marco carbayón fue de Takuma Asano, pero el balón, raso, salió fuera por poco, excesivamente cruzado. En el minuto 23, Muriqi cabeceó libre de marcaje, pero su remate lo detuvo Moldovan. El kosovar lamentó la ocasión desperdiciada. Entre tanto, el Real Oviedo, bien armado en defensa, no pasaba apuros, y el público local ya recriminaba a sus jugadores llamándoles “mercenarios”, y “no merecéis llevar esta camiseta” viendo el descenso cada vez más cerca. Pero antes del descanso, los bermellones marcaron el 1-0. Un centro servido por Pablo Maffeo lo recogió Pablo Torre, y en la boca de gol, inauguró el marcador. Con este resultado se llegó al descanso. El Mallorca seguía estando en posición de descenso debido a los resultados negativos para los bermellones que se producían en otros campos. La tensión era enorme en Son Moix.
Tras el intermedio, más transistores en marcha y cambio forzado en el equipo mallorquinista: lesión fortuita de Omar Mascarell, que abandonó el campo llorando, siendo sustituido por Antonio Raíllo, operado del tobillo hace apenas mes y medio. El Mallorca pudo conseguir el 2-0, pero el lanzamiento al marco carbayón de Manu Morlanes, lo desvió Rahim, el balón se fue al poste, y finalmente neutralizó el meta Moldovan. Era el minuto 55.
El Mallorca buscó ampliar su renta pero el Oviedo, muy serio en defensa, cerró todas las incursiones del equipo de Demichelis. Con el 1-0 en Son Moix, en el minuto 75, los bermellones necesitaban un gol del Levante y otro del Girona para seguir siendo de Primera. Todos lo sabían.
Y en eso, que Manu Morlanes y Vedat Muriqi, en un visto y no visto marcaron el 2-0 y el 3-0, goles del todo inútiles. Muriqi, a pesar de haber marcado 23 goles, se queda sin pichichi, desciende a Segunda División y se queda sin Mundial con su Selección, Kosovo.