Cesc Fàbregas dará que hablar este verano como nombre en el banquillo de más de un grande de Europa después de la gesta lograda con el Como 1907, al que coló por primera vez en su historia en la Champions League tras ganar por goleada en la última jornada al Cremonese (1-4), que firmó su descenso a la Serie B.
El éxtasis fue total cuando se señaló el final del encuentro. Conscientes de que el Milan se había metido solo en un lío y había tropezado ante el Cagliari, el billete estaba asegurado para un equipo con acento español, pues fueron titulares Jesús Rodríguez, que fue protagonista, Assane Diao y Jacobo, y luego entraron Sergi Roberto y Álvaro Morata.
Hubo un inicio de partido muy respetuoso por ambas partes, conscientes de lo que había en juego. El Como debía ser más protagonista con balón y, aun sin Nico Paz, lesionado y en el banquillo, logró con el paso de los minutos empezar a percutir. En gran medida por el talento en el desborde de Jesús Rodríguez y Assasne Diao. El primero, además, abrió la lata con un poco de fortuna y tras un paradón de Audero (36'), para, saliendo del descanso, asistir en un gran desmarque a Douvikas (51').
No llegó a peligrar realmente el triunfo del Como, aunque las urgencias del Cremonese por ganar y luchar la salvación le llevaron a hacer intentos desesperados. Uno de ellos terminó en penalti, poniendo Vardy mucho de su parte, obra de Jacobo. Bonazzoli hizo soñar a los suyos (55'), pero faltaron recursos para hacer daño.
Muy serio, el Como controló la situación hasta que, pasado el 70', el partido se decidió por completo en otra pena máxima, esta vez a favor de los de Cesc. Tuvo que ir el colegiado al VAR a ver la plancha clara de Bianchetti sobre Douvikas y eso desencadenó en tres expulsiones. La de Grassi, por protestar, entre los titulares y las de Djuric y Okereke, que estaban calentando en banda para reforzar la delantera. Da Cunha transformó desde los once metros y el partido murió (73'), dando tiempo a que el medio francés anotara el cuarto del partido (77'). Una fiesta total, a la que casi se suma Sergi Roberto, que anotó tras un pase de Morata, que arrancó en fuera de juego. Aun así, fiesta completa.