El Andorra cerró la temporada en casa con una derrota ante el Ceuta (0-2), en un partido condicionado desde el inicio por la expulsión de Petxa en el minuto 9. Apenas un minuto después, un malentendido entre Ratti y Martí Vilà acabó con un gol ridículo en propia puerta del defensa tricolor.
Con uno menos, el equipo de Carles Manso reaccionó y tuvo ocasiones claras antes del descanso, especialmente mediante Akman, Villahermosa y Manu Nieto, pero faltó acierto. En la segunda mitad, Bassinga sentenció tras una jugada embarullada revisada por el VAR.
El duelo estuvo marcado por las constantes interrupciones, la tensión en la grada y el descontento del público con la actuación arbitral. El Andorra, pese al esfuerzo y a competir durante más de 80 minutos en inferioridad, no pudo evitar cerrar el curso en Encamp con derrota y sin alcanzar aún el récord de puntos en el fútbol profesional.