El Real Madrid se llevó el miniclásico ante el FC Barcelona en la final de la Copa de Campeones juvenil en un partido que tuvo un claro punto de inflexión: la expulsión exagerada del extremo culé Iu Martínez, apenas iniciada la segunda parte, cuando el Barça ganaba 1-0.

En el Estadio El Val de Alcalá de Henares, el equipo dirigido por Pol Planas no supo responder a esta adversidad ante un Real Madrid que olió sangre y consumó la remontada hasta acabar goleando en un partido que, como colofón, tuvo un innecesario alargue de 7 minutos. La acción que marcó un pulso hasta entonces igualado pero con muchas más ocasiones claras para el Barça se produjo en el minuto 3 de la segunda parte, cuando al ir a lucha por un balón dividido en zona de ataque Iu acabó tocado pelota y pie del rival y el árbitro, ante las protestas de los jugadores blancos, mostró la segunda tarjeta al azulgrana. Iu se fue despotricando sin entender su expulsión y el Barça tampoco comprendió cómo llevar aquella final que, hasta entonces, estaba manejando bien. Si acaso, le estaba faltando una puntería que acabó echando de menos tras malograr ocasiones de Quim Junynent, por partida doble, del mundialista egipcio Hamza, de Pedro Rodrríguez y de Pedro Villar, a la postre autor del único gol azulgrana al culminar con un chut raso y ajustado al poste contrario una gran combinación entre Guillem Jaume y el propio Iu Martínez.
Ante una grada claramente volcada con el Real Madrid, aunque hubo un sector que entonó cánticos pidiendo la dimisión del ausente Florentino Pérez, el colegiado cántabro Francisco Crespo Puente asumió un papel protagónico tras haber dado ya pistas al respecto al castigar con tarjetas amarillas exclusivamente a los jugadores del Barça. Ante infracciones de calado muy similar, el Madrid acabó viendo una sola tarjeta y precisamente fue en la acción más pueril, cuando la final ya no era tal.
La culpabilidad del Barça estuvo en irse con tan poca rebeldía de una final que en la segunda parte sólo tuvo color blanco: Carlos Díez, transformando un buen centro de Valero, anotó a renglón seguido de la expulsión de Iu, Alexis Ciria, de cabeza a la salida de un córner, puso el 1-2, Yeremaiah elevó el 1-3 empujando un balón de Alexis y al sexto minuto sobre los 7 de propina que dio Crespo Puente, Gabri Valero rubricó el 1-4 de certero disparo. El Madrid festejó así Liga, Youth League y Copa de Campeones. El Barça, como en la final de la Copa del Rey ante el Betis, volvió a pagar muy caro quedarse en inferioridad numérica.