El Nápoles venció este domingo al Udinese por la mínima en un encuentro sin trascendencia en la Serie A. Un solitario gol de Rasmus Højlund fue el que decantó la balanza para los locales.
El equipo de Antonio Conte fue dominador de principio a fin, con varias ocasiones pero poca puntería. En el minuto 24', un Højlund que ya llevaba minutos intentándolo, recibió al espacio a pase de Kevin De Bruyne para batir a Okoye y poner el único gol del partido en el electrónico. El Udinese trató de reaccionar con dos disparos de Karlström y Arthur Atta, pero ambos fueron repelidos por el guardameta Meret.
En la segunda mitad, el Nápoles siguió apretando para intentar poner tierra de por medio en el marcador. En el 64', todo se le acabaría de poner de cara con la expulsión de un Kabasele que trató de frenar a la contra a Højlund con una patada, pero el árbitro entendió la acción como agresión.
Si los de Conte ya vivían cómodos con la ventaja en el marcador, nada pudo hacer el equipo visitante para darle la vuelta al partido. Tampoco había un espíritu latente de remontada, ya que no se jugaban absolutamente nada, y el partido terminó 1-0 para que el Nápoles cerrara la temporada de la mejor forma.