Esta vez sí. Valverde no dio minutos a Iñigo Lekue en su despedida de San Mamés, pero ayer le hizo jugar a la hora de partido en el último encuentro de su carrera deportiva. El deustuarra pudo despedirse del fútbol en el campo, el deseo de cualquier jugador. Se va como un One Club Man del Athletic con 252 partidos disputados en 11 temporadas como león, 212 de Liga, 33 de Copa, 29 de Europa League, 5 de Supercopa y 3 de Champions. Se colocó de lateral izquierdo y Adama, que estuvo activo en ataque, adelantó su posición al centro del campo.
Txingurri comenzó a dar oportunidad a los menos habituales desde el equipo inicial. Padilla fue el elegido en la portería con Unai Simón en el banquillo. Fue el primer partido de Liga del zarauztarra, que anteriormente solo había jugado los cinco encuentros de Copa (Ourense, Cultural Leonesa, Valencia y los dos de semifinales ante la Real). El cancerbero no pudo hacer nada en los goles marcados por Gonzalo, Bellingham, Mbappé y Brahim.
Ya en el segundo tiempo, el entrenador sacó también a Gorosabel, Rego, Izeta y Vesga. El delantero de Aia, que ha dispuesto de muy pocas oportunidades, anotó el 4-2 definitivo con un gran remate de cabeza a otro buen centro de Iñaki Williams, que ya había dado el pase de gol a Guruzeta en el 2-1 anotado justo antes del paso por los vestuarios.
Beñat Prados también estaba en el banquillo. El navarro había entrado en la convocatoria el sábado después de casi nueve meses de ausencia por la grave lesión de ligamento cruzado que sufrió a comienzos del mes de septiembre. Valverde no consideró oportuno sacarle al terreno de juego. Cierra la temporada con solo dos partidos en su casillero, ambos con victoria, contra el Rayo en la segunda jornada (1-0) y frente al Betis en la tercera (1-2).