El Real Oviedo sigue cerrando la plantilla de la próxima temporada y, entre anuncios de llegada de jugadores, también va despidiendo a otros que se marchan. Oier Luengo se despide tras cuatro temporadas en el club carbayón, en las que fue perdiendo protagonismo en el equipo hasta el punto de salir cedido este invierno al Burgos.
Precisamente es el club blanquinegro el que ha llegado a un acuerdo para conseguir el traspaso del central vasco, que todavía tenía un año de contrato con el Oviedo. De esta manera, se convierte en el tercer refuerzo del Burgos de cara a la campaña 26/27. Luengo firma con el Burgos por las próximas tres temporadas.
Su salida era una de las esperadas y en los primeros entrenamientos de pretemporada ya entrenó al margen del grupo. Algo que también está haciendo Paraschiv, otro de los futbolistas a los que se le está buscando salida.
Tras una cesión de media temporada en la que Oier Luengo demostró carácter y jerarquía en los minutos en los que le tocó aportar al equipo burgalés, el central de Amorebieta regresa al Burgos CF, pero esta vez para quedarse. Luengo aportará la experiencia de un jugador que acumula más de 120 partidos en Segunda División entre SD Amorebieta, Real Oviedo y Burgos CF e incluso tres en Primera con el Real Oviedo durante el curso pasado, en los que firmó una asistencia. Además de su personalidad, su contundencia y su brega en defensa, Oier también se caracteriza por su polivalencia en la zaga, ya que puede actuar también como lateral por ambas bandas, especialmente por la derecha.
El Real Oviedo le ha deseado en su comunicado "las mayores de las suertes y todos los éxitos en su futuro a un excelente profesional y mejor compañero". Algo que no ha hecho con otros jugadores que se han despedido del club al finalizar cesión o contrato.