El balón parado hizo la diferencia en el partido disputado ayer en Muskiz entre Bilbao Athletic y Barakaldo. Los de Imanol de la Sota aprovecharon dos córner y un tiro de falta para firmar los tres goles del triunfo. Markel Ruiz, Badiola y Collado fueron los autores de los tantos gualdinegros. El de los cachorros llevó el sello de Oyono tras transformar un penalti cometido sobre él mismo por el portero Gaizka.
Los pupilos de Bittor Llopis realizaron un fútbol vistoso durante muchas fases del encuentro, pero carecieron de pegada, que no de ocasiones, frente a la portería fabril. Al Barakaldo, en cambio, no le hizo falta crear tantas acciones de peligro para cimentar su victoria. Los gualdinegros demostraron, entre otras cosas, mucho más oficio que los rojiblancos.
El Bilbao Athletic presentó en Muskiz un once titular con cinco jugadores que han estado bajo las órdenes de Terzic desde su llegada a Lezama. Un arma de doble filo, sin duda, para Llopis; puesto que prácticamente una mitad de su equipo no había trabajado con la otra en lo que va de verano. Tras el descanso, cuando sólo Johaneko permaneció de partida en el campo, al filial rojiblanco se le vio más suelto y con las ideas mucho más claras.
Primera derrota
Este sudado triunfo permite al Barakaldo mantener su condición de invicto en lo que va de pretemporada. Los cachorros, en cambio, sufrieron su primera fiasco tras venir de tres victorias y un empate. Esta derrota por 1-3 debe servir como lección a los rojiblancos y posiblemente a los propios responsables de Lezama porque los ascensos y descensos del primer al segundo equipo o viceversa traen este tipo de situaciones.