El Getafe dejó encarrilada su clasificación para la fase final de la Conference League tras ganar 3-1 al Partizán de Belgrado en el Coliseum, escenario de una montaña rusa de emociones en un partido resuelto en el tramo final. Los de Bordalás pudieron sentenciar la eliminatoria en el primer tiempo, se vieron con el agua al cuello a 25 minutos del final tras la expulsión de Aqbar y dieron el do de pecho con los tantos de Andrés García y Mojica en los compases finales cuando todo el mundo daba por bueno el empate.
El Getafe salió en tromba y la conexión Satriano-Enes Ünal hizo estragos en una retaguardia serbia que tardó muchos minutos en hacer pie en la eliminatoria. En el 3’ el uruguayo perdonó un mano a mano con Milosevic tras una gran asistencia filtrada por el turco, que instantes después estrelló un disparo en la madera en posición de fuera de juego.
El equipo de Bordalás olió sangre desde los primeros compases y no soltó a su presa hasta que encontró el gol. La presión asfixiante desarboló a un Partizan inoperante y en la medular Francho, Terrats y Mangala imprimían un ritmo vertiginoso a la circulación de balón. Mojica, uno de los debutantes en el cuadro azulón, fue un puñal por la izquierda y puso un centro perfecto para Enes Ünal, que conectó una volea potente para adelantar al Getafe en el marcador (10’).
El conjunto azulón rebajó su intensidad con el paso de los minutos pero mantuvo el dominio porque el Partizan no daba señales de vida en ataque. La posesión del balón era monopolio del Getafe y el cuadro balcánico era incapaz de poner en órbita a sus delanteros. Todo parecía bajo control hasta que, al filo del descanso, el Partizan sacó el máximo provecho de su único acercamiento al área de Soria. Seck encontró un latifundio a la espalda de la zaga local en el primer despiste defensivo del Getafe y puso el 1-1 para sorpresa y desilusión de la grada del Coliseum (43’).
Tras el paso por los vestuarios el Getafe intentó retomar el plan del arranque pero se topó con un Partizán más firme en defensa y más envalentonado en ataque gracias a la inyección de moral que supuso encontrarse el 1-1 prácticamente de la nada.
En un saque de esquina, el Partizán metió el miedo en el cuerpo al Getafe con un testarazo de Jeh que se estrelló en el larguero y que por muy poco no se introdujo Soria en su propia portería de rebote (54’).
El avisó espabiló al Getafe, que tras varios minutos de zozobra y de atasco en ataque, se puso el mono de trabajo y empezó a encontrar rendijas en la retaguardia serbia. Mojica percutía por la izquierda con insistencia y en una de sus internadas forzó un penalti de Roganovic. El colegiado, tras revisar la acción, se desdijo y anuló la pena máxima.
El Getafe estaba en plena crecida pero una torpeza de Abqar dejó a los suyos en inferioridad numérica en el 68’. Bordalás movió el banquillo y la entrada de Andrés García dio aire a su equipo. El valenciano puso un gran pase a la frontal y la madera escupió el derechazo de Ünal (73’). Cuando parecía que el Getafe se conformaba con el empate pensando en la vuelta, Enes Ünal y Satriano volvieron a conectar.
El turco caracoleó dentro del área, el balón llegó a Satriano y el uruguayo, con un taconazo magistral, citó a Andrés García con el gol (86’). El 2-1 parecía un resultado maravilloso para el Geta, pero la montaña rusa del Coliseum no había dicho su última palabra. Mojica, el mejor de los azulones, coronó su partidazo con un trallazo desde fuera del área para dejar al Getafe a un paso de la Conference.