El Girona continúa reforzando su defensa, aunque esta vez con la mirada puesta especialmente en el futuro. El club hizo oficial la incorporación de Mauro Furtado, central portugués de 18 años que llega procedente del Benfica y firma por las próximas cinco temporadas, hasta junio de 2031.
La entidad ‘blanc-i-vermella’ incorpora así a uno de los jóvenes defensas con mayor proyección del fútbol portugués. Nacido en Lisboa y formado íntegramente en la cantera del Benfica, Furtado fue avanzando por las diferentes categorías hasta firmar su primer contrato profesional en el verano de 2024. Sus condiciones físicas, capacidad de liderazgo y madurez competitiva le permitieron destacar pese a su corta edad.
Su nombre ganó todavía mayor dimensión con la selección portuguesa. Furtado formó parte de una generación que se proclamó campeona de Europa Sub-17 y posteriormente conquistó el primer Mundial de la categoría de la historia de Portugal. En la cita mundialista, el nuevo jugador ‘gironí’ tuvo un protagonismo especial.
El central fue elegido mejor jugador tanto de la semifinal como de la final y terminó recibiendo el Balón de Bronce, reconocimiento que le acreditó como el tercer mejor futbolista del torneo. Un escaparate que confirmó la proyección de un defensa acostumbrado a competir en escenarios de máxima exigencia dentro de su categoría.
Furtado destaca por su contundencia en los duelos, la anticipación y el posicionamiento, pero también por una buena capacidad para iniciar el juego desde atrás, una característica que encaja con la propuesta que pretende desarrollar Quique Álvarez.
Su llegada se produce, además, en un momento en el que el eje defensivo reclamaba nuevos efectivos. Tras incorporar recientemente a Abdul Mumin y renovar a Holmes Junior hasta 2029, el Girona añade otra pieza joven a una demarcación que había iniciado el campeonato con Alejandro Francés y David López como únicos centrales consolidados del primer equipo.
El portugués representa una operación con una clara visión a largo plazo. Cinco temporadas de contrato para un futbolista que acaba de cumplir 18 años y que aterriza en Montilivi después de destacar en una de las mejores academias de Europa y brillar con su selección. El Girona vuelve a apostar por captar talento antes de que termine de explotar.