Kevin De Bruyne (35 años) se convirtió en el gran héroe del conjunto ‘azurri’ en esta primera jornada de la Serie A. Genoa y Nápoles empataban a cero a falta de diez minutos del final, pero el centrocampista belga se encargó de que eso no fuera así y desigualó el encuentro en el 82’. Massimiliano Allegri dio entrada el ex del Manchester City, que el año pasado no tuvo demasiada continuidad por culpa de las lesiones, pero en el día de hoy fue el gran responsable de que el conjunto napolitano consiguiera la primera victoria de la temporada.
Empezó muy agresivo el Genoa de Daniele De Rossi presionando la salida de balón del Nápoles y justamente en un robo en posiciones muy adelantadas llegaría la primera ocasión clara del partido en la que Vitinha aprovechó el robo de sus compañeros para soltar un latigazo desde la frontal que se marchó por muy poco de la portería defendida por Meret. Más méritos hizo el conjunto local para ponerse por delante del marcador pero las no terminaban materializando y ya lo dicen que quién no aprovecha las ocasiones cuando las tienen lo termina pagando. No fue hasta el minuto 38’ que el Nápoles empezó a mostrar los dientes. Gran carrera desde la banda izquierda de Alisson Santos que decidió terminar él mismo buscando el palo corto y el balón se marchó por muy poco. Tan solo dos minutos después el mismo Alisson puso un centro peligrosísimo al área del Genoa pero no llegó nadie al remate.
Segunda parte con mucho más control por parte del conjunto de Massimiliano Allegri, aunque las jugadas de peligro no acababan de llegar. McTominay lo intentó desde larga distancia pero su disparo lo atrapó sin problemas Bijlow. Sin embargo, la última media hora del partido por parte de los ‘azurri’ fueron los de un equipo sabedor que necesitaba un poco más para llevarse los primeros tres puntos en esta nueva Serie A. Kevin De Bruyne fue una de las alternativas que buscó el técnico italiano dando entrada a la estrella belga para que tratara de desatascar un partido que parecía condenado a terminar en empate a cero. Centímetros le faltaron a Rasmus Hojlund para desigualar el partido tras el centro de McTominay que se lanzó con todo pero no logró contactar con el balón.
Sin embargo, Djibril Sow, centrocampista del Genoa, estuvo a punto de aprovechar un contragolpe y adelantarse en el marcador en la primera ocasión realmente peligrosa de la segunda mitad por parte de los locales. Kevin De Bruyne, que había entrado al campo minutos atrás, fue el encargado de marcar el primero del Nápoles en una jugada bastante polémica en la que el Genoa reclamó una falta previa del propio De Bruyne antes del gol (82’). El árbitro no apreció nada y el tanto acabó subiendo al marcador. Con el Genoa buscando el empate, el conjunto ‘azurrri’ aprovechó un contragolpe para sentenciar el encuentro gracias al gol de Antonio Vergara.
Inicio que costó, y mucho, para los de Allegri pero que les permite sumar la primera victoria de la temporada y ganar los primeros tres puntos de esta nueva Serie A.