Última temporada de Mestalla, mismas sensaciones. El Valencia no fue capaz de pasar del empate en un partido en el que apenas generó peligro ante un Celta que, sin grandes alardes, fue mejor, pero también estuvo errático en ataque. Ambos tuvieron que conformarse con un empate y los valencianistas se marcharon entre pitos.
El Valencia salió con ganas de mandar y encontró en Sato su mejor vía para hacer daño. El japonés fue el más participativo en los primeros minutos y de sus botas nació, tras un buen envío largo de Pepelu, la primera gran ocasión. El nipón puso en bandeja el balón a Danjuma, que completamente solo lo envió fuera en una acción que quedó invalidada por fuera de juego.
Pero poco a poco el conjunto vigués fue ganando terreno. El Celta respondió a balón parado con un testarazo de Marcos Alonso que se marchó alto tras una falta lateral, Febas obligó a Dimitrievski a intervenir desde lejos y la más clara fue de El-Abdellaoui, que superó al meta valencianista, pero se encontró con un Tárrega rápido para despejar.
El equipo de Corberán perdió el protagonismo inicial ante un rival que apretó hasta el descanso, pero Dimitrievski sostuvo a su equipo con una gran parada a mano cambiada tras un disparo de Javi Rodríguez.
Corberán buscó soluciones en el vestuario y arrancó la segunda mitad con Diakhaby en lugar de De Haas, que sufrió en varias acciones. El técnico valencianista también agitó su ataque poco después con la entrada de Sadiq por Sato, una sustitución que Mestalla recibió con silbidos.
El Celta mantuvo la iniciativa, aunque seguía sin claridad en ataque. El encuentro se fue apagando y Giráldez aprovechó para renovar por completo su frente ofensivo y, de los cambios, Durán fue quien más cerca estuvo de romper el empate con un disparo que acabó directamente en las manos de Dimitrievski.
Al Valencia le costó muchísimo generar peligro y solo encontró alguna opción cuando pudo correr. Danjuma volvió a aparecer, pero su remate se fue por encima del larguero. En los últimos minutos, Marcos Alonso rozó el gol y Guido protagonizó el último intento valencianista, un disparo que Radu atrapó en dos tiempos después de que la grada cantara “queremos un tiro a puerta”.