El Sanse no termina de arrancar en Zubieta. Nueva derrota de los de Ansotegi en su feudo, en un encuentro en el que sin ninguna duda merecieron mucho más. Fueron los completos dominadores de la primera mitad, con grandes destellos de Dani Díaz, Carbonell y los dos laterales. También Astiazarán finalizando. Tras el descanso todo se ralentizó y Adrián Fuentes se encargó de mostrar su superioridad y autosuficiencia para darle los tres puntos al Mallorca.
La primera ocasión de Sala a centro de Calatayud fue un mero trampantojo de lo que iba a ser la primera mitad. El Sanse fue el auténtico dominador de los primeros 45', que brillaron por la multitud de ocasiones sobre la neta de Tenas. Dani Díaz llevó el mando del ataque local, mostrando una gran destreza otra vez a la carrera.
Pese a que disparó en el 13', el encargado de acabarlo todo fue Astiazarán, que lanzó en cuatro ocasiones antes del minuto 17, una de ellas de chilena desde la frontal y otra rozando la cepa del poste. El Sanse logró salir con fluidez en los primeros minutos, con un Carbonell a un nivel excelso que incluso llego a pisar los metros finales.

El encuentro se pausó en los instantes centrales del primer tiempo, pero tanto Balda como Rupérez volvieron a agitarlo. El Sanse intimidó en los minutos finales, primero con un centro envenenado de Dani Díaz y más tarde con un disparo lejano. Antes del descanso, el Mallorca hilvanó una buena jugada por la izquierda que acabó en centro de Liso y en remate de tacón de Fuentes, que se marchó cercano al poste.
El caudal de ataques bajó muchísimo en la segunda mitad. Lo cierto es que era realmente complicado que el Sanse mantuviera el nivel de dinamismo que tuvo en el primer tiempo. El Mallorca recuperó la posesión y recuperó espacio, sin llegar a generar demasiado peligro. Los cambios detuvieron también el ritmo de juego para ambos equipos. Ansotegi, viendo que a su equipo se le acababa la gasolina, cambió a Ropero e hizo un movimiento algo extraño para acabar dando entrada a Ayo, mientras que en ataque le dio la alternativa a Adjabeng. Por su parte, Luis García introdujo a Cerdá, Puigmal y Roca por fuera y agotó los cambios con la entrada de Buksa para formar una dobloe punta.

Los cambios le sentaron mucho mejor a los visitantes. Primero probaron suerte Cerdà y Roca, que dispararon arriba. Y en el 81', Adrián Fuentes desequilibró el marcador. Haciendo gala de su monumental potencia, inició una conducción en la frontal, se coló entre Lebarbier y Kita -precisamente donde debería haber estado Balda- y se sacó un zurdazo durísimo abajo que Fraga no pudo sacar. Es un delantero bestial, con unas características únicas. Jugará pronto en Primera.
No logró atacar demasiado el Sanse tras el gol rival y acabó pagando ese bajón físico que se vio a partir del minuto 60'. Luis García lo ganó desde el banquillo y gracias a Adrián Fuentes, pero los locales merecieron mucho más. Siguen sin ganar en casa. Les falta acertar.