Pellegrino Matarazzo salió en Mestalla después de ganar al Valencia con una cara bien diferente a la que tenía tras la derrota ante el Bournemouth del jueves. Estaba contento pero no quiso permitir hablar de fortuna. "No podemos hablar de suerte, porque habría que hacerlo también entonces en todos los partidos anteriores que actuamos bien y no ganamos. Hoy merecimos los puntos pero tuvimos que sufrir mucho más de lo necesario. No hemos estado finos en la finalización, tampoco en algunas muy buenas situaciones en contragolpes con velocidad y número de jugadores, y el pase final no llegaba. Los chicos están en el buen camino pero tenemos que ser más certeros. No estamos ahí aún y por eso sufrimos hoy. No materializamos las ocasiones, el Valencia llegó y empató, les permitimos que los aficionados volvieran a estar en el partido. Hay muchas cosas hoy a las que mirar, individuales, buenas, otras de las que hay que aprender. Pero al final son tres puntos muy importantes para nosotros", explicó sobre el partido.
No cambió de plan en la segunda parte, sino que hubo pequeños ajustes y el Valencia mejoró atacando. "El Valencia ha dado entrada a un extremo muy rápido y ha tenido contraataques. Ha pillado a demasiado alto varias veces. Hemos querido seguir presionando con un hombre menos, algo que hemos ajustado en la primera parte ya porque buscaban balones largos. El bloque bajo de la primera no fue suficientemente bueno, lo ajustamos y cambiamos de banda a los extremos pero no hemos cambiado el plan para la segunda parte, ha sido cosa de que el Valencia ha tenido mejores transiciones y estábamos demasiado abiertos", dijo.
Entiende que no tenga a todos en el 100% de forma. "Es normal que algunos no estén en un momento óptimo de forma. Mikel llegó tarde y está jugando cada partido, le estamos dando algo de descanso pero necesita más descanso. Nuestros objetivo es también que no juegue todos los partidos, desarrollar al equipo de una manera que podamos ser autosuficientes sin él. Lo hemos mostrado en los partidos previos que cuando se fue, el equipo rindió aún. Gonçalo tampoco ha tenido pretemporada. Mamadou iba a jugar hoy pero me ha transmitido que estaba cansado, pesado y no le conozco suficiente aún para saber cuánto puede apretarle. Ahora tenemos semanas para individualizar entrenamientos, cargas, contenidos, volveremos más fuertes. Veremos cómo gestionamos las cargas de los internacionales cuando vuelvan", explicó sobre la gestión de jugadores.
Dos que están jugando más y más son los jóvenes Ochieng y Beitia. "No es que Luken y Job estén tocando a la puerta, es que están jugando ya. Ya han entrado por la puerta. Luken está jugando y de manera muy fuerte, muy contento con él. Es estable, táctico, seguro con balón. Y Job tiene una cualidad que necesitamos, un perfil muy interesante. Lo vimos desde el primer partido del Sanse que podía ser importante. Lo está mostrando", dejó claro.
Sobre la roja de Óskarsson, le pidió más inteligencia. "No dejó de protestar y fue quizá demasiado con los brazos. Eso es por lo que ha visto la amarilla y roja. He hablado con él y no piensa que fuera suficiente para la segunda amarilla. Tiene que ser más listo en situaciones así. Hablaremos de nuevo mañana", afirmó.