Álvaro Arbeloa, que está teniendo un arranque de aventura más que complicado en la Premier League se ha metido en otro lío. El Fulham es penúltimo en la tabla con apenas dos puntos en 5 jornadas y su figura empieza a ser discutida. No obstante, todavía mantienen la confianza en él, pero el aspecto deportivo puede no ser ahora su máxima preocupación.

La cuestión es que ahora se ha metido él solo en un jardín por unas declaraciones que hizo tras el partido entre Fulham y Manchester United (1-1) en el que le empataron en el tramo final y dijo que no iban dejar perder a los red devils después de haber sido perjudicados ante el Manchester City. Unas palabras en las que de alguna manera dudaba de la honestidad de los árbitros y que tendrán consecuencias.
"Se acusa a Arbeloa de actuar de forma impropia en sus comentarios pospartido poniendo en duda la integridad de un árbitro", informó la FA en un comunicado. El entrenador español se expone con toda seguridad a una sanción económica y también le pueden caer varios partidos de sanción. Ahora, el ex del Real Madrid, tiene hasta el 1 de octubre (un día) para apelar contra esta acusación antes de que se conozca la sanción.

A la vuelta del parón el Fulham afrontará partidos decisivos para empezar a salir de la parte de abajo. Después de un arranque de competición en el que el único equipo que no juega en Europa al que se ha enfrentado ha sido el Chelsea, se mide a Ipswich, Hull City y Coventry City, equipos a priori más sencillos.