Era una noche especial para Harry Kane y todo le salió a pedir de boca. En un escenario ideal como Wembley y ante un rival a priori propicio como la República Checa de Santi Denia, Inglaterra cumplió la lógica con protagonismo absoluto de su gran capitán. El delantero del Bayern Múnich igualó el récord de 125 partidos del legendario portero Peter Shilton con los 'Three Lions' y, además, lo celebró con dos goles, que elevan a 91 su registro también como máximo realizador histórico.
El 3-0 confirma el buen momento de Inglaterra que, tras empezar su andadura en el grupo A3 de la Nations League perdiendo ante España (2-3), ha logrado los 9 puntos siguientes ante los checos (también ganaron en Praga por 0-2) y Croacia. Con seis más que los balcánicos y un 7-0 en el average particular a falta del segundo enfrentamiento de noviembre, los 'Three Lions' están virtulamente en cuartos de final.
Thomas Tuchel introdujo cuatro cambios respecto al once titular que el sábado arrolló a Croacia (0-7). Los principales cambios fueron en el ataque, donde el azulgrana Anthony Gordon y Bukayo Saka descansaron y dejaron su plaza a Morgan Rogers y Eberechi Eze. El madridista Jude Bellingham y Kane, titular en los cuatro partidos de esta ventana FIFA.
Como era previsible, Inglaterra salió lanzada y puso cerco a la portería checa. En el minuto 6, Lukas Hornicek se lució para sacar un lanzamiento de falta marca de la casa de otro madridista, Trent Alexander-Arnold. Aunque tras la avalancha inicial, la selección centroeuropea tuvo por momento más el balón, quedó siempre expuesta a las rápidas transiciones inglesas.
Lo que nadie esperaba es que los 'Three Lions' abrieran el marcador con un regalo de Vladimir Coufal, quien batió a Hornicek con su autogol al empujar a la red, sin estar ni mucho menos presionado, un balón al segundo palo de Kane a Eze.
Kane quería ser protagonista en su gran noche y antes del descanso no desaprovechó un perfecto pase de la muerte de Rogers para marcar a placer ante Hornicek (40').
Tras el descanso Kane, incansable a sus 33 años, quería más ante un rival prácticamente rendido. Soltó un trallazo desde la frontal del área que repelió el larguero y poco después, en un saque de esquina de Lewis Hall al segundo palo, sentenció definitivamente el partido con un cabezazo picado y pegado a la madera (57').
La afición premió su gran actuación al ser sustituido en los últimos instantes. Kane había acaparado el protagonismo en una noche para el recuerdo.