Dos puntos que estaban ya en la buchaca se le escaparon de la manera más cruel posible a la Real Sociedad en el Ciutat de Valencia. Un penalti inexistente de Guillermo Cuadra pero absurdo, evitable y letal de un Mariezkurrena recién entrado al campo evitó la victoria txuri urdin en el 93’ y en avalancha casi provocó la derrota en los últimos compases. Otro duro golpe final para el equipo txuri urdin en un 2025 nefasto y para el olvido que se acaba ya, y menos mal. 17 puntos en 17 jornadas y desaprovechada la oportunidad de salir de abajo para cerrar la interinidad de Ansotegi. Su cara cuando se pitó la pena máxima lo decía todo. Otro partido encajando por errores propios anticompetitivos, losa demasiado pesada.
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Los datos y estadísticas del Levante 1-1 Real Sociedad
Ansotegi toma decisiones
El equipo titular tenía el sello de Ansotegi (y quizá de alguien más). Volvió a tomar decisiones claras. Seis cambios respecto al ‘once’ de Copa con la principal novedad del regreso de Oyarzabal directamente a la alineación, y el cambio de interiores y laterales con Aritz y Sergio atrás y Sucic y Marín sentando a Brais y Soler. Segunda titularidad liguera para el croata.
No fue la primera parte más divertida del mundo. La tensión se palpaba en el ambiente y en el fútbol de ambos equipos. Imprecisiones, arreones, errores, precipitaciones, dudas, etcétera. Empezó mejor el cuadro local con más voluntad y energía que otra cosa, pero la Real detuvo ese chispazo bajando revoluciones. Quizá hasta demasiado. Se fue ajustando el equipo de Ansotegi al novedoso 4-2-3-1 granota. La primera ocasión fue realista, en el 23’, tras un par de amagos en forma de tiros lejanos bloqueados, con un buen pase de Kubo a la ruptura de Oyarzabal y un disparo demasiado cruzado con la derecha del capitán. En la siguiente acción, un simple balón largo cazó a la zaga realista y fue Gorrotxategi el que molestó lo suficiente a Víctor García para que no disparase cómodo.
A la media hora Marín chutó a portería con timidez en una jugada de córner rara y mal ejecutada que solventó así el riojano. Jon Martín tuvo a centímetros su primer gol con un cabezazo en el primer palo que se fue alto a pase de Sergio desde el córner. Vio la quinta amarilla Zubeldia y Carlos Álvarez se presentó con una jugada hacia dentro y un disparo lejano que blocó Remiro sin problemas. Sí se los buscó el navarro poco después al perder un balón ante Romero, que no decidió bien cuando podía marcar o asistir y el portero enmendó la metida pata birlándole el esférico de manera rápida.
Oyarzabal, Guedes y Kubo: gol
Y cuando parecía que se acababa la primera mitad se conectaron los atacantes realistas. Oyarzabal apareció en zonas retrasadas para robar un balón en la salida del Levante, marcharse con un taconazo y acelerar la que era la última acción dando un pase en ventaja a Guedes. El luso controló y buscó un centro que salió más largo y acertado por pegar en un defensor. Y ahí estaba Kubo en el segundo palo para cabecear a gol y poner por delante a la Real, con su segundo tanto de la temporada. La celebración de Ansotegi como un hooligan decía mucho, pero también la del nipón pidiendo perdón a la afición realista, ubicada en ese córner. Tanto él como Guedes estaban teniendo un buen partido en el compromiso defensivo y generaron el gol.
Gestión y oficio
No empezó con buenas noticias la segunda parte porque Gorrotxategi también vio la quinta amarilla, de manera inmerecida, y se une como baja capital a Zubeldia para el duelo ante el Atlético. En esa falta casi llegó el 1-1 porque la Real estaba ‘sobada’, sacaron rápido y Remiro tuvo que hacer una buena intervención al zurdazo de Martínez. En general estaban siendo mejores los locales ante una Real al trantrán, que empezaba a recordar a la de la segunda mitad ante el Girona con marcador a favor. Martínez volvió a disparar fuera tras un buen quiebro. La Real tenía algún conato de contra pero no salían. Oyarzabal se equivocó en una, Guedes en el control de otra.
Ansotegi no lo vio claro. Retiró a un cansado Guedes y a Sucic, sin ritmo de competición, por Brais y Zakharyan. Cambiaron las cosas y se activó el ataque txuri urdin, que generó como para sentenciar el triunfo. Casi en la primera acción tuvo la Real una ocasión. Brais condujo y pese a recibir una falta clara el árbitro dejó seguir. Entonces apareció Oyarzabal con el rebote. Le faltó un milisegundo para llegar con más margen y que su toque superase a Ryan dejando sólo a Kubo. El capitán estaba oliendo sangre. Tras una doble refriega entre Brais y Dela, Zakharyan encontró al ‘10’ en el área en otra buena ruptura, este fusiló pero Ryan hizo una gran parada. El siguiente en probar fue un enchufado Kubo con su jugada hacia dentro. Pudo pasar a Oyarzabal, muy bien situado, pero esperó y sacó un buen disparo que envió a córner Ryan. El Levante dio entrada a Tunde, Losada, Rey y Matturro casi a la desesperada porque había perdido presencia. Ansotegi sustituyó al exhausto Marín por Soler ya en el tramo final. Brais disparó muy escorado al lateral de la red. Oyarzabal, destrozado, no acertó a rematar bien con la zurda un gran envío aéreo de Kubo desde la banda. Zubieta aportó energía para el descuento con Astiazarán y Mariezkurrena por Kubo y Oyarzabal. Y casi la cuela Astiazarán con la zurda en el rechace de un córner. Entonces llegó el fatídico penalti en el 93, absurdo y evitable por parte de Mariezkurrena por un empujón a Carlos Álvarez, que se tira descaradamente aprovechando el nulo criterio arbitral de estos tiempos. Picó Guillermo Cuadra, que venía de liarla en Copa en el Talavera-Real Madrid, y el VAR no dijo porque existía contacto. Penalti. Lo materializó Dela. Y casi llega el 2-1 en dos acciones embarulladas sobre la bocina.