La Atalanta logró tres puntos de oro remontando ante el Nápoles (2-1) que le sitúa cerca de la lucha por Europa y le da otro disgusto al conjunto de Antonio Conte, incapaz de encadenar varios resultados positivos seguidos. Los de Bérgamo cogen confianza de cara a la vuelta del playoff de acceso a octavos de Champions donde han de remontar el 2-0 encajado ante el Borussia Dortmund en el Signal Iduna Park.
Durante toda la primera parte fue superior el Nápoles, que dominaba la pelota y el juego. Apenas pasaba apuros y generaba ocasiones de gol con cierta facilidad. Antes de los 20 minutos se pusieron por delante aprovechando un libre directo que el español Miguel Gutiérrez sirvió con maestría y Beukema cabeceó a gol.
En el 22' se salvó la Atalanta, pues Alisson encaró mano a mano a Carnesecchi, al que regateó con facilidad antes de mandar la pelota a gol. Un tanto que no subió al marcador por fuera de juego previo.
Parecía que el vigente campeón, que tiene casi imposible repetir corona, iba a poder aumentar la renta antes del descanso cuando se señaló un penalti sobre Hojlund. Tras la revisión se anuló.
El paso por vestuarios cambió todo. El Nápoles de manera incomprensible dio varios pasos atrás y los de Bérgamo se fueron creciendo. El cambio de tendencia se hizo notorio en el marcador con un testarazo de Pasalic (61').
Pese a las bajas de Raspadori y De Ketelaere cuando la Dea entra en combustión es casi imposible de frenar y el Nápoles lo vivió en sus carnes. Bernasconi centró con música al punto de penalti y Samardzic se sacó un cabezazo bestial para poner el 2-1 final.