La Roma de Gian Piero Gasperini logró una clara victoria ante el Cremonese (3-0) que le permite escalar al tercer lugar de la Serie A por mejor diferencia de goles de un Nápoles que previamente perdió en su visita al Atalanta (2-1).
Pese a las ausencias de Paulo Dybala y Artem Dovbyk, la Roma encontró el premio a su insistente dominio durante todo el partido. La calidad y movilidad de un participativo Bryan Zaragoza con libertad por las dos bandas y la velocidad de Donyell Malen, los refuerzos invernales que han caído de pie, fueron sus principales argumentos ofensivos.
Una amplia posesión que se tradujo en la elaboración de continuas jugadas pero a la que le faltó el acierto en los metros finales durante la primera parte. La mejor ocasión llegó en el minuto 35 cuando Zaragoza puso un gran centro desde la izquierda que Gianluca Mancini cabeceó al larguero.
En la segunda mitad la Roma encontró el camino del gol a través de sus centrales en dos acciones a balón parado, en sendos córners. Poco después de que Zaragoza fuera sustituido, Lorenzo Pellegrini lanzó desde la esquina al primer palo y Bryan Cristante cabeceó a la red (59').
Entró Jamie Vardy en un Cremonese totalmente dominado que necesitaba un revulsivo, pero la Roma volvió a golpear en otro córner botado esta vez por Neil El Aynaoui, Cristante rozó en el primer palo y Evan Ndicka embocó solo (77'). Es el primer gol en Serie A del central marfileño desde su llegada a la Roma en 2023.
El Cremonese pudo meterse en el partido con dos ocasiones consecutivos, pero Mile Svilar le ganó el mano a mano a Vardy cuando éste se escapaba y Morten Thorsby cabeceó alto totalmente solo. De inmediato Niccolò Pisilli sentenció al cruzar un balón rechazado que le cayó en el área.
Con esta ya son 12 las jornadas consecutivas que lleva sin ganar un el Cremonese anclado en el 16º lugar a solo tres puntos de los puestos de descenso.