1A los 20 segundos ya tuvo el primer gran susto, una fea costumbre del Barça de un tiempo a esta parte. Hizo alguna de esas paradas que justifican por qué le trajeron, sobre todo en un mano a mano con Olasagasti. Un seguro de vida.
2Dispuso de la ocasión inaugural para el Barça, pero se le fue su remate por encima del larguero. Dobló bastantes veces a Lamine para dar vuelo a ese carril, con llegadas frecuentes. Atrás fue una tarde relativamente plácida.
3Actuación completa en todos los ámbitos. Comprendió el sentido del juego en la acción que dio lugar al 1-0, abriéndose a la banda izquierda para colocar el centro, duro, raso y decidido para que Bernal sólo tuviera que poner el pie. Defensivamente, anticipó cualquier peligro.
4Y móvil: ayer lateral, hoy central, siempre por la izquierda, en función de la necesidad puntual del equipo. Pagó con una injusta tarjeta la teatralidad de Iván Romero. En la segunda parte incluso merodeó el gol propio. Se fue entre aplausos.
5Por su titularidad y por su espectacular puesta en escena en ataque, siendo el mejor del partido, sobre todo mientras lo hubo. Su inventario fue abundante: internada con centro de medio gol a Koundé. Enseguida, generó la superioridad en la jugada del 1-0 con una apertura a Eric Garcia y regaló la asistencia del 2-0. Incluso envió uno de sus intencionados pases directo al poste, el 26 del Barça en este curso. La mejor actuación de su segunda etapa culé.
6Estrenó su cuenta goleadora de la temporada con una pícara llegada desde la segunda línea que, por el bien del Barça y el suyo propio, debería prodigar más. La puntería le animó a dejarse ver en zonas defensivas granotas.
7Apareció en la alineación con éxito. Irrumpió con decisión en zona de remate para cazar de primeras un centro tenso de Eric Garcia para abrir el marcador. También dio continuidad a la jugada del 2-0 como antepenúltimo eslabón de la cadena de pases. La tarjeta que vio le privó, probablemente, de tener más tiempo para disfrutar de su gran tarde.
8Más allá de su éxito en el desafío regateador no rehusó nunca la obligación de encarar a su marcador, Manu Sánchez, que tuvo el acierto de vigilarle muchas veces sin meter pie. El 10 protagonizó desafíos constantes. Se inventó una 'picadita' que no estuvo tan lejos de ser gol y acabó siendo el colaborador necesario en el golazo de Fermín. Sustituido tras el 3-0.
9Ocupó la posición que le resulta más familiar, por detrás de Lewandowski. No lo tuvo fácil para recibir con ese metro imprescindible para hacer ver su gran cualidad, encontrar la mejor solución en el último tramo de la jugada.
10Liderazgo contagioso, sobre todo en su solidaridad defensiva. Con balón, mereció irse con alguna asistencia merced a esos centros imposibles que no encontraron la fe de los llegadores e incluso con algún gol, como ese cabezazo rabioso abortado por una parada milagrosa de Ryan.
11Incluso en exceso: dispuso de una gran oportunidad que vio tan, tan clara que la resolvió con un excedente de potencia rematadora, mandándola al limbo. Dejó el campo con una mueca de cierto disgusto por no haber anotado.
12Lo fue su golazo, un medidor de fe en su conocida capacidad de remate desde donde sea. Ryan incluso le quitó el placer de irse con un doblete en menos de media hora.
13Relevó a Lewandowski, en esa alternancia que caracteriza la temporada de los 'nueves' del Barça. Tuvo alguna semiocasión.
14El Camp Nou le demostró nuevamente el afecto que le tiene cuando reapareció en el calentamiento tras un mes de baja. Ya en el césped evidenció que aún le falta ritmo para lucir su magisterio futbolístico.
15Ingresó para afrontar el tramo final, con el partido ya muy cuesta abajo.
16Para entrar en el minuto 87 bastante hizo con un par de internadas prometedoras.