El Valencia no supo aguantar un 0-1 en La Cerámica. En una primera parte frenética, el Villarreal remontó el gol de penalti de Ramazani para aferrarse a la tercera plaza y los valencianistas sufren una derrota que les deja igual en la clasificación, a dos puntos del descenso.
Desde el primer momento el Villarreal impuso su dominio en un partido que comenzó accidentado con una sanguinolenta brecha de Pépé. Pocos eran los minutos de juego, pero el Valencia ya comenzaba a sufrir con la calidad de Moleiro y las internadas de Gueye, que fueron frenados con un serio trabajo defensivo.
El equipo de Corberán tenía claro su plan: salir a la contra con la velocidad de Ramazani y la imprevisibilidad de Sadiq. Y en una de las conexiones entre los amigos de Almería, Ugrinic se quedó cerca de marcar de cabeza. Fue el aviso. Ramazani y Sadiq volvieron a buscarse y el nigeriano fue derribado por Luiz Júnior en su salida. El colegiado señaló penalti tras la revisión del VAR y Ramazani, con sangre fría, no perdonó en el 27’.
Pero la alegría valencianista fue efímera. El equipo se desmontó. Tan solo cuatro minutos después, Comesaña igualó el encuentro tras un despiste defensivo y el partido se enredó entonces en un intercambio de faltas, interrupciones y tensión.
En el 44’, Copete salvó sobre la línea un remate que Pépé coló por debajo de las piernas de Dimitrievski pero, en los nueve de añadido, el VAR señaló penalti por una mano de Ramazani que convirtió Gueye para remontar en el 45+6’.
Tras el descanso, el Valencia salió con personalidad y valentía, pero no fue hasta la salida de Danjuma cuando fue capaz de crear un peligro real. El neerlandés tuvo en sus botas el empate, pero falló ante Luiz Júnior, que hizo una parada salvadora a Sadiq en el 89’. Los valencianistas lo intentaron hasta el final sin premio.