Luciano Spalletti celebró su renovación, anunciada el viernes, con un valiosísimo triunfo a domicilio ante el Atalanta (0-1) que sitúa provisionalmente a la Juventus en posiciones de Champions League a la espera de que el Como de Cesc Fàbregas, cuarto antes del inicio de la jornada, reciba mañana al líder Inter.
El Atalanta, séptimo clasificado, salió malparado del duelo directo ya que queda a 7 puntos del cuarto lugar a 6 jornadas del final del campeonato italiano.
Y eso que la Dea protagonizó un inicio arrollador y perdonó a la Juventus en dos claras ocasiones. En el minuto 7, tras una pérdida de Kenan Yildiz, Nicola Zalewski recibió con espacio por la izquierda y su chut cruzado salió lamiendo el poste,
Y, en el 9, el central Giorgio Scalvini cabeceó al poste tras el lanzamiento de una falta botada por Zalewski. La Juve estaba contra las cuerdas ya que no podía salir de su parcela y el balón apenas le duraba en sus pies.
Sus puntas no entraban en juego, aunque como mínimo con el paso de los minutos los turineses lograron frenar el impulso de un Atalanta que no volvió a estar cerca de marcar hasta el añadido de la primera parte con una chilena de Nikola Krstovic en un córner que no encontró portería por muy poco.
Lo mejor de la Juve hasta entonces era el resultado. Salió muy buen librado el equipo de Spalletti de unos primeros 45 minutos mal jugados, pero tras el descanso un regalo de la defensa del Atalanta cambió el partido.
Fue un gol rarísimo pero de oro. Erik Holm centró forzado desde la línea de fondo, el meta Marco Carnesecchi midió mal su salida, Scalvini también erró en el despeje y Jérémie Boga, en semifallo, batió a su ex equipo (48'). Es el cuarto gol del extremo marfileño, de nuevo decisivo, desde su llegada en enero cedido por el Niza.
A partir de ese momento la Juve empezó a jugar más cómoda, ya pudiendo tocar más el balón, aunque Michele Di Gregorio se lució para sacar un cabezazo de Berat Djimsiti en otra acción de edstrategia del Atalanta.
En la otra área una nueva llegada de Holm acabó con un pase a Khéphren Thuram, quien viniendo desde atrás remató fuera por poco.
Raffaele Palladino ordenó un triple cambio para revitalizar a su equipo, dio entrada a Gianluca Scamacca pero esta vez el goleador no fue revulsivo y solo pudo prodigar un cabezazo que salió muy cerca del larguero. Una Juve gris solo necesitó un remate entre los tres palos para lograr su cuarto triunfo en las últimas cinco jornadas.