Massimiliano Allegri dio por perdido el 'scudetto' tras perder el lunes en Nápoles (1-0), pero el Milan puede ver comprometida ahora su clasificación para la Champions League tras encajar hoy una durísima derrota en San Siro (0-3) ante un Udinese liderado por la magia de Nicoló Zaniolo.
Tercero en la tabla, a 9 puntos del líder Inter, el Milan tiene cinco más que un Como que mañana recibe al propio Inter y seis a una Juventus que esta noche visita al Atalanta y podría acercársele a tres. El Udinese, que es décimo, ya se le resistió al Como (0-0)
Allegri devolvió al once titular a Rafael Leao y Christian Pulisic, que fueron suplentes en Nápoles, con el portugués de 9 en un ataque que completó Alexis Saelemaekers por la derecha.
Leao salió motivado, dispuesto a reivindicarse y antes del cuarto de hora inicial pudo marcar, tras una pérdida de balón visitante, con un disparo desde el límite del área se le fue alto por muy poco.
El Milan dominaba, aunque sin ocasiones claras, cuando Zaniolo cambiar la dinámica del partido y convertirse en el factor diferencial exhibiendo la calidad que le llevó a ser considerado años atrás como un prometedor talento.
El mediapunta italiano recibió en el centro del campo y condujo el balón hasta el balcón del área, donde atrajo a los defensas para abrir a la derecha con espacio a Arthur Atta, cuyo disparo tocó en Davide Bartesaghi y descolocó a Mike Maignan (27'). El gol se le adjudicó al defensa 'rossonero' en propia puerta.
Pulisic pudo empatar aprovechando un rechace defensivo, enfiló hacia el área pero no ajustó lo suficiente para su disparo (34'). Sin embargo, el Udinese no se conformó con defender su ventaja y tuvo ocasiones para retirarse al descanso con una goleada.
Keinan Davis avisó con un potente zurdazo, tras irse por la izquierda de Strahinja Pavlovic, que Maignan lo desvió como pudo al larguero.
En la jugada siguiente Zaniolo se sacó de la chistera un gran centro que Johan Ekkelenkamp cabeceó a la red ganando en el salto a Koni de Winter con un remate ajustado al palo (37').
Y en el añadido de la primera parte Thomas Kristensen perdonó el 0-3 con un remate a bocajarro que rechazaron entre Davis y Pavlovic, tendidos en el césped y acabó sacando Bartesaghi bajo palos.
La afición despidió con silbidos a su equipo y en el descanso Allegri apostó por Niclas Füllkrug en lugar de Zachary Athekame. El alemán pasó a jugar de 9, Leao a la izquierda y Pulisic a la derecha, retrasándose Saelemaekers a la posición de lateral.
Allegri fue a por todo y el Milan pareció capaz en los primeros instantes de la segunda parte de remontar el partido, pero se estrelló en Maduka Okoye, que prodigó dos magníficas intervenciones consecutivas.
El meta nigeriano sacó primero un disparo lejano de Luka Modric junto al poste y segundos después se lució con un paradón desviando al larguero con el brazo un trallazo a bote pronto de Saelemaekers.
El partido no fue en una única dirección. El Milan se lanzó al ataque y el Udinese lo aprovechó para seguir provocando el pánico en el área local. Ambos equipos tuvieron sus opciones, pero, tras una pérdida de Adrien Rabiot en el centro del campo, Atta -elegido MVP- sentenció en el minuto 71 al culminar la contra con un chut al palo corto.
Con 0-3, Allegri retiró a Leao, Pulisic e incluso a Modric, que asistió a los últimos minutos desde el banquillo con la viva imagen de la impotencia reflejada en su rostro. Maignan incluso evitó una goleada más abultada en un intento del incansable Davis, pero no así que la afición expresara su disgusto al final del partido.