El Real Betis volvió a estrellarse consigo mismo y una eliminatoria que parecía tener ganada antes de la media hora de juego la acabó entregando de manera lamentable a su rival, como hizo hace unos meses en el derbi ante el Sevilla FC. Los béticos ganaban 2-0 en el 26, en el 28’ celebraron un 3-0 anulado por milimétrico fuera de juego y en el 74’ ya habían entregado la cuchara y perdían 2-4 ante el SC Braga, que supo esperar su momento y lo aprovechó a la perfección.
El Betis salió dispuesto a dejar encarrilada pronto la eliminatoria y a fe que pareció conseguirlo, pues la presión alta de los verdiblancos descompuso al equipo portugués, cuya defensa tenía serias dificultades para sacar el balón jugado desde atrás como pretende su entrenador. A Antony se le veía con ganas y Abde fue una pesadilla constante cada vez que el balón llegaba a sus pies. Entre ambos pusieron el 2-0 en el marcador antes de cumplirse la primera media hora de juego. Antony marcó a pase de Abde (13’) y luego este lo hizo a pase de Fornals tras una buena jugada iniciada por Antony (26’).
Solo un par de minutos después, en pleno desconcierto de los lusos, llegó el que pudo ser el 3-0 en una contra de Cucho y Anthony que culminó Abde y que el VAR, tras un buen rato, anuló por un milimétrico fuera de juego del brasileño al recibir el pase del Cucho
Y lo que son las cosas, de lo que pudo ser el 3-0 se pasó en un instante al 2-1 tras una desgraciada jugada en el área bética, en la que Bartra y Llorente chocaron entre sí a la hora de despejar un balón aéreo, a resultas del cual el madrileño quedó inconsciente, sin que el árbitro detuviera el juego, lo que aprovechó Pau Víctor para acortar distancias en la primera aproximación de los portugueses al área de Pau López.
El encontronazo lo acusó una barbaridad el Betis y en la segunda parte nada fue igual: Pau López cantó en una falta lateral a los cuatro minutos de reanudado el juego y solo un par después Amrabat cometía un inocente penalti con lo que el Braga conseguía darle la vuelta al partido en un santiamén, dejando groggy a los béticos, a quienes noqueó Gorby con una volea desde fuera del área que tampoco supo atajar un desafortunadísimo Pau López.