El Nottingham Forest, que lucha en la Premier League por la permanencia, jugará por primera vez una semifinal europea desde 1984 tras eliminar al Porto, líder de la Primeira Liga portuguesa, gracias a un solitario gol de Morgan Gibbs-White (1-0) tras el 1-1 de la ida en Do Dragao.
Habrá semifinal inglesa en la Europa League ya que el Nottingham se medirá al Aston Villa de Unai Emery. El Forest, en cuyo palmarés figuran dos Copas de Europa en 1979 y 1980, vuelve a la elite continental ya que no alcanzaba la penúltima ronda desde la Copa de la UEFA hace 42 años.
El partido estuvo marcado por la rápida expulsión de Jan Bednarek en el minuto 8. El central polaco del Porto realizó una durísima entrada a Chris Wood a la altura de la rodilla y el árbitro neerlandés Danny Makkelie, tras consultar al VAR, le mostró la roja directa. El delantero neozelandés, que el pasado jueves reapareció tras seis meses de baja debido a otra lesión de rodilla, intentó seguir pero tuvo que retirarse al cuarto de hora de juego.
Wood aún estaba en el campo cuando el Nottingham abrió el marcador. Morgan Gibbs-White, que acababa de avisar con una internada que no acabó en gol por muy poco, volvió a tener espacio para progresar hacia el área y marcó con un disparo que, desviado por Pablo Rosario, superó a Diogo Costa (12'). Precisamente el medio dominicano fue el jugador al que Francesco Farioli, técnico del Porto, retrasó a la posición de central tras la expulsión de Bednarek.
La primera parte del Porto, con los españoles Gabri Veiga y Borja Sainz de titulares, fue de continua pesadilla. Totalmente desnortado al quedarse en inferioridad numérica, estuvo absolutamente a merced de un Nottingham que le desbordó con continuas llegadas al área y desperdició numerosas ocasiones para ampliar su ventaja ante una defensa que hizo aguas.
Omari Hutchinson estrelló el balón en el lateral de la red (28'), un disparo colocado del central Murillo salió rozando el poste (37'), al igual que un cabezazo de Nico Domínguez en el añadido de la primera parte. Fueron algunas de las oportunidades más claras del Nottingham.
El Porto se tambaleaba y pedía a gritos el descanso. Fue el momento que Farioli aprovechó para recomponer al equipo introduciendo cuatro cambios de una tacada. Gabri Veiga y Borja Sainz se quedaron en la caseta y la entrada de Victor Froholdt, Alan Varela, Francisco Moura y el central Jakub Kiwior ayudaron a los 'dragones' a ganar peso en el centro del campo e igualar el partido en la segunda parte.
Fue un Porto más ordenado que puso freno a la avalancha inglesa, aunque el Nottingham siguió creando, y fallando, alguna ocasión, como un remate de Igor Jesus, que entró por Wood, a las manos de un siempre seguro Diego Costa.
El Porto fue ganando en seguridad al seguir dentro del partido y tuvo incluso el empate cuando Seko Fofana puso un balón al segundo palo y William Gomes remató al larguero (57'). Parecía increíble, vista la primera parte, que la eliminatoria se mantuviera abierta.
Diogo Costa evitó con una mano providencial que Igor Jesus sentenciara (76'), pero de nuevo el Porto, en su arreón final pese a jugar en inferioridad, se topó con la madera en un trallazo de Alan Valera desde fuera del área que repelió el larguero (84').
En el añadido Igor Jesus también lanzó al travesaño un disparo que se fue envenenando tras ser desviado por un defensa, pero el City Ground no tardó en estallar de júbilo para celebrar el histórico pase a semifinales. Vitor Pereira, entrenador portugués del Nottingham, dejó fuera a un Porto que cayó con orgullo.