UD Las Palmas ha sellado una victoria fundamental en el Estadio Gran Canaria al imponerse por 2-0 al CD Leganés en la Jornada 36 de LaLiga HyperMotion. El conjunto amarillo, consciente de la trascendencia del duelo tras el tropiezo en Málaga, mostró una versión sólida y efectiva desde el pitido inicial. Le quedan a los amarillos seis partidos para verificar su ascenso a LaLiga EA Sports.
El partido se desbloqueó en el minuto 20, cuando Estanis Pedrola aprovechó una ocasión de gran claridad para establecer el 1-0 con un remate con la izquierda desde el interior del área, rompiendo la resistencia inicial del cuadro madrileño.
El transcurso del choque estuvo marcado por la intensidad en ambas áreas y una notable gestión de la posesión por parte de los locales. El Leganés, que buscaba aprovechar las transiciones rápidas y el balón parado, se encontró con una defensa insular bien plantada y un control del mediocampo que evitó mayores sobresaltos durante la primera mitad.
Tras el descanso, el técnico canario movió el banquillo para refrescar el bloque, manteniendo la presión alta y buscando cerrar el marcador ante un rival que intentaba, sin éxito, equilibrar la balanza en el luminoso.
La sentencia definitiva llegó en el minuto 68. Manu Fuster ejecutó un remate magistral con la derecha desde fuera del área, colocando el esférico en la escuadra derecha tras recibir un pase preciso de Lorenzo Amatucci.
Este 2-0 dejó al Leganés sin capacidad de reacción, a pesar de los esfuerzos por descontar en los minutos finales, incluyendo una intervención destacada de la zaga ante intentos de remate de Gonzalo Melero y Pejiño.
El pitido final confirmó tres puntos vitales para las aspiraciones de la Unión Deportiva Las Palmas. Con este resultado, el equipo grancanario reafirma su candidatura en la zona noble de la clasificación, recuperando sensaciones de cara a los últimos compromisos de la temporada.
Por su parte, el CD Leganés abandona la isla sin premio en un encuentro donde la pegada y la precisión en los momentos clave de los amarillos terminaron por decantar la balanza en el Gran Canaria.