La mala racha del Sanse cada vez se agrava más. Esta vez fue el Racing el que fue muy superior al Sanse. Se adelantó pronto el equipo de Santander por mediación de la sociedad entre Íñigo Vicente y Andrés Martín. Y a los minutos hizo lo propio Guliashvili, dejando muerto al equipo local, aunque fue casi visitante debido a que los aficionados cántabros inundaron las gradas de Anoeta. En la segunda parte se igualaron las fuerzas pero al filial de la Real Sociedad no le dio.
El encuentro comenzó realmente movido. No se podía esperar otra cosa. Y fue el Racing el que tuvo la primera. Sangalli se quedó solo contra Arana, que detuvo y montó la contra. El balón le llegó de inmediato a Carrera, que no pudo hacer el 1-0 tras plantarse ante Eriksson.
El marcador reflejó 0-0 hasta que a Íñigo Vicente y Andrés Martín les dio por aparecer. La mejor sociedad de la categoría. Lo hicieron en el 10'. El primero buscó la carrera del segundo, que no se puso nervioso y puso el primero en el 10'. Y no tardó el Racing en ampliar la renta. En un nuevo balón al espacio del de Derio falló Ayo y le dejó el balón franco a Guliashvili, que definió perfecto para hacer el 0-2 3 minutos más tarde.
Bajaron las revoluciones en los minutos posteriores, con el Sanse recuperando espacio y dominio. Pero no lo tradujo demasiado en ocasiones. tuvo una muy clara Dani Díaz, que sacó un gran disparo que golpeó en el larguero y en el palo. La tuvo también Guliashvili, pero Arana se hizo grande.
Continuó esa tónica el encuentro en el arranque de la segunda mitad. Con el Racing cómodo esperando algo más replegado. Lo intentó primero Andrés Martín y también hizo lo propio Jon Balda desde demasiado lejos. Cuando el partido estaba algo dormido llegó el genio de la lámpara para encenderlo. Íñigo Vicente es muy bueno. Aprovechó una transición para entrar al área y definir tocando el palo y desatar la locura en Anoeta, que se tiñó de verde y blanco.
A pesar del 0-3, los potrillos no dejaron de intentarlo. Lejos de hacer excesivo daño, el equipo de Ansotegi fue acercándose aunque lógicamente la remontada se antojaba muy difícil. El premio acabó llegando el el 86', tras una jugada trenzada y preciosa desde la portería. El balón llegó en banda a Marchal, que se la puso a Astiazarán. Este asistió a un carrera que aparecía desde atrás para hacer el 1-3.
La entrada de Astiazarán le dio vida a un Sanse que murió remando pero que acabó el partido muy lejos de la orilla. Menos mal que el descenso sigue muy lejos. Porque la racha es horrible.