La Premier League se encamina un desenlace no apto para cardiacos. Pep Guardiola ganó su decisivo duelo a Mikel Arteta gracias a un gol de Erling Haaland (2-1) y el Manchester City, que tiene un partido pendiente, se acerca a tres puntos del Arsenal a cinco jornadas del final del campeonato inglés.
Los 'gunners', que venían de perder en la anterior jornada en casa ante el Bournemouth, lo dieron todo, no desfallecieron en ningún momento, y al margen de esos tres puntos, tiene un gol a favor en el average general (+37 por +36), criterio que decidirá el titulo si ambos equipos acaban empatados.
Mientras Guardiola repitió el once que arrolló al Chelsea en la jornada anterior, Arteta forzó la reaparición de Martin Odegaard, situó al central Cristhian Mosquera en el lateral derecho y a Eberechi Eze por el ala izquierda prefirió alinear a Kai Havertz de 9 en detrimento de Viktor Gyökeres.
El inicio de partido fue trepidante por parte del City. David Raya se llevó un gran susto al control mal un balón pero reaccionó a tiempo de que Erling Haaland lo aprovechara, Y, aún no repuesto, el Arsenal se libró en un remate de Rayan Cherki al poste tras ser desviado por Gabriel Magalhaes con el brazo pegado al poste.
Arteta logró contener el inicio arrollador del City ordenando una presión muy alta que dificultó su salida de balón. Sin embargo, el desequilibrio de Cherki no tiene antídoto y el francés abrió el marcador tras recibir en la frontal del área, irse de tres rivales en una baldosa y colocar un remate con la derecha junto al poste (16').
Guardiola se las prometía felices pero no contaba con que, apenas dos minutos después, Gianluigi Donnarumma cometiera una pifia monumental. El meta italiano se confió tras recibir un saque de banda ante la presión de Kai Havertz, quien bloqueó su intento de cesión y el balón entró directamente en la portería (18').
El City mantuvo el dominio pero, salvo en un cabezazo de Marc Guéhi, Raya no tuvo que intervenir más en la primera parte. El Arsenal, con problemas a la hora de sacar el balón, resistió bien en defensa, ya con un bloque más bajo, al limitar en la medida de lo posible que Cherki, Jérémy Doku y Nico O'Reilly, los jugadores clave del City, entraran en acción.
La segunda parte fue de continuos cambios de guion. El City volvió a salir volcado y tuvo el gol tras un córner en un doble remate de Abdukodir Khusanov, al que bloqueó Gabriel Magalhaes, y Haaland al poste.
Al Arsenal, encerrado, apenas le duraba el balón pero en la primera ocasión en que pudo salir, tejió una contra, Odegaard dejó solo a Havertz ante Donnarumma, quien le ganó el mano a mano redimiéndose de su error en el 1-1. En la siguiente jugada un disparo con rosca de Eze desde la frontal del área se estrelló en el poste.
Pero, en un apasionante intercambio de golpes, el City reaccionó de inmediato con el 2-1. O'Reilly tocó en el área, Rodrigo Hernández no pudo conectar el remate y el balón le llegó a Haaland, quien no perdonó ante Raya (65'). Es el 23º gol del máximo realizador de la Premier.
El City llevó el peso del partido en todo momento, pero el Arsenal sacó a relucir su potencial en jugadas de estrategia en busca de un empate que le servía para mantener su ventaja. Odegaard botó una falta y el cabezazo de Gabriel Magalhaes, desviado por O'Neill, volvió a dar en el poste, el cuarto del partido, dos por bando.
La intensidad del partido se reflejó en el duelo entre Gabriel Magalhaes y Haaland, del que saltaron chispas y provocó un conato de tangana que se saldó con amarilla para ambos.
Arteta se la jugó al final dando entrada a Gyökeres por Martín Zubimendi, mientras Guardiola tuvo que relevar a un Rodrigo con molestias. El City acabó encerrado en su área y, aunque Havertz tuvo el empate en el añadido al cabecear solo rozando el larguero un centro de Leandro Trossard, celebró el triunfo que le permite depender de sí mismo.