El Girona pierde una de esas figuras que rara vez aparecen en los focos, pero que resultan imprescindibles para entender el crecimiento del club durante las dos últimas décadas. Javier Galiano deja de ser el delegado del primer equipo tras 18 años de servicio ininterrumpido con motivo de su jubilación, poniendo fin a una etapa marcada por la discreción, la profesionalidad y un profundo sentimiento de pertenencia.
Su marcha supone mucho más que un relevo en un cargo. Tanto Galiano como Jota -antiguo utillero y otra de las figuras clave en las temporadas más difíciles- han sido durante años dos de las personas encargadas de recordar al vestuario de dónde venía el Girona. Han representado la memoria del club, el contexto de una entidad que pasó de pelear por sobrevivir a disputar la Champions, algo impensable en sus inicios. Han sido el espejo donde mirar el camino recorrido y, sobre todo, un ejemplo para todos aquellos futbolistas que llegaban a Montilivi sin conocer la dimensión real de la historia blanc-i-vermella.
Durante estos 18 años, Galiano ha vivido prácticamente todos los momentos históricos del Girona. Desde los ascensos a Primera División hasta la consolidación en la élite, pasando por el histórico debut en la Champions League. También momentos difíciles en categorías no profesionales, impagos, problemas en la estructura del club o descensos como el último que vivió el equipo. Siempre desde un segundo plano, pero siendo una pieza imprescindible en el funcionamiento diario del primer equipo y uno de los grandes referentes del vestuario.
Su conocimiento del fútbol tampoco era casual. Antes de incorporarse al Girona desarrolló una larga trayectoria como árbitro, una experiencia que le permitió afrontar con solvencia todas las responsabilidades propias del cargo de delegado, tanto en la organización interna como en la relación con árbitros, competiciones y clubes rivales.
El club quiso agradecer públicamente "su dedicación, entrega y lealtad" durante casi dos décadas de servicio, destacando la enorme contribución que ha realizado al crecimiento deportivo e institucional de la entidad.
Su salida obligará ahora al club a encontrar un relevo de garantías. Según ha podido saber Mundo Deportivo, Xavier Aguilar es el principal candidato para asumir el cargo. Su perfil también reúne una amplia experiencia en el fútbol profesional. Inició su trayectoria como árbitro en Tercera División antes de convertirse en asistente y consolidarse durante más de una década en la máxima categoría del arbitraje español.
Aguilar formó parte de algunos de los equipos arbitrales más reconocidos del país, compartiendo designaciones con colegiados como Iturralde González, Mateu Lahoz, Clos Gómez o Estrada Fernández, entre otros. Un bagaje que le convierte en un perfil con amplio conocimiento del fútbol profesional y bien valorado dentro del club.
Si finalmente se confirma su incorporación, heredará una responsabilidad que va mucho más allá de la logística. Sustituir a Javier Galiano significará recoger el testigo de una de las personas que mejor ha representado los valores, la identidad y la memoria reciente del Girona FC.